martes, 27 de marzo de 2012

Maria y el sexo.

Los hombres que había conocido desde su llegada a Genève hacían de todo para parecer seguros de sí mismos, como si gobernasen el mundo y sus propias vidas; Maria, sin embargo, veía en los ojos de cada uno de ellos el terror a la esposa, el pánico a no conseguir una erección, a no ser lo suficientemente machos ni ante una simple prostituta a quien estaban pagando.
Si fueran a una tienda y no les gustase el calzado, serían capaces de volver con el ticket en la mano y exigir el reembolso. Sin embargo, aunque también estuviesen pagando por una compañía, si no tenían una erección jamás volverían a la misma discoteca, porque creían que la historia ya se habría extendido entre todas las demás mujeres de allí, y eso era una vergüenza.

«Soy yo la que debería tener vergüenza por no ser capaz de excitar a un hombre. Pero, en realidad, son ellos los que la tienen.»

Para evitar estos dilemas, Maria procuraba dejarlos siempre a su aire, y cuando alguno de ellos parecía más borracho o más frágil de lo normal, evitaba el sexo, y se concentraba sólo en las caricias y la masturbación, lo que los dejaba muy contentos, por más absurda que fuese la situación, ya que podían masturbarse ellos solos.
Siempre era preciso evitar que se sintiesen avergonzados. Aquellos hombres, tan poderosos y arrogantes en sus trabajos, luchando sin parar con empleados, clientes, proveedores, prejuicios, secretos, falsas actitudes, hipocresía, miedo, opresión, terminaban el día en una discoteca, y no les importaba pagar trescientos cincuenta francos suizos para dejar de ser ellos mismos durante la noche.

«¿Durante la noche? Maria, estás exagerando. En realidad, son cuarenta y cinco minutos y, aun así, si descontamos el tiempo de quitarse la ropa, ensayar alguna falsa caricia, hablar de algo trivial, vestirse, reduciremos este tiempo a once minutos de sexo propiamente dicho.»

Once minutos. El mundo giraba en torno a algo que duraba solamente once minutos.

Y por esos once minutos en un día de veinticuatro horas (considerando que todos hiciesen el amor con sus esposas todos los días, lo que era un verdadero absurdo y una gran mentira), ellos se casaban, sustentaban a la familia, aguantaban el llanto de los niños, se deshacían en explicaciones cuando llegaban tarde a casa, veían a decenas, centenas de mujeres con las que les gustaría pasear por el lago de Genève, compraban ropa cara para ellos, ropa aún más cara para ellas, pagaban a prostitutas para compensar lo que echaban en falta, sustentaban una gigantesca industria de cosméticos, dietas, gimnasia, pornografía, poder, y cuando quedaban con otros hombres, al contrario
de lo que decía la leyenda, jamás hablaban de mujeres. Charlaban sobre trabajo, dinero y deporte.

Algo iba muy mal en la civilización; y ese algo no era la deforestación amazónica, ni la capa de ozono, ni la muerte de los pandas, ni el tabaco, ni los alimentos cancerígenos, ni la situación de las cárceles, como gritaban los periódicos.

Era exactamente aquello en lo que ella trabajaba: el sexo.


Paulo Coelho

lunes, 26 de marzo de 2012

Para entender el presente es preciso conocer el pasado.

Orígenes de nuestro atraso.
Aquelarre Económico

Para sorpresa de algunos de mis estudiantes, uno de los cursos que dicto en American University titulado La economía política de México en el Siglo XXI, se remonta al análisis de las características principales que diferencian el proceso de colonización en nuestra América ibérica y el de los dominios anglosajones.

La razón para que un curso de temas que no podrían ser de mayor actualidad en nuestras vidas, se remonte a la exploración comparada de lo que ocurrió más de cinco siglos atrás cuando españoles y portugueses llegaron hasta nuestro continente, frente a las acciones de los ingleses que ocuparon la zona septentrional de América, es que el presente no se entiende de otra manera.

Me da mucho gusto que este enfoque lo ratifique el más reciente libro de Daron Acemolgu (con James Robinson), brillante economista turco del MIT, titulado Por qué fracasan las naciones: los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza, en el que afirman, después de comparar las abismales diferencias que hoy existen entre Nogales, Sonora, y su ciudad gemela, Nogales, Arizona:

“¿Por qué las instituciones de Estados Unidos son mucho más conducentes a alcanzar el éxito económico que las de México…? La respuesta a esta cuestión se encuentra en la forma en que esas distintas sociedades se formaron en los albores de su etapa colonial… Para entender sus divergencias debemos empezar en los cimientos mismos de las colonias del norte y las de la América ibérica.”

Para dar respuesta a la pregunta planteada y presumir la calidad de mis alumnos, reproduzco a continuación el ensayo de uno de ellos, circunscrito al caso de la Nueva España:

Los cinco elementos (esenciales) que diferenciaron la colonización inglesa de la española, y que explican sus radicalmente distintas rutas de desarrollo posterior, fueron la religión, la tradición política, la distribución de los recursos naturales, la densidad de la población indígena y la estructura social.

Mientras que los católicos españoles tenía una iglesia que imponía restricciones férreas a los flujos de información e ideas desde Europa a la Nueva España, y también dentro de la propia colonia, los colonos ingleses, protestantes en su mayoría, tenían una estructura religiosa descentralizada que de hecho obligaba a las iglesias a “competir” por sus fieles, y de esa forma creaban desincentivos al fundamentalismo y al radicalismo religiosos (claramente, para quienes deseaban hacer fortuna, había un incentivo evidente a afiliarse a la iglesia que impusiera las menores restricciones a sus actividades).



Con raciocinio similar, mientras que la tradición política española dependía del vasallaje de las comunidades a una autoridad real central, la tradición británica estaba empezando ya a depender de la división de poderes, en adición a que la Corona inglesa estuvo relativamente desvinculada en los inicios de su período de desarrollo. Tal centralización del control político y la regulación económica, reflejadas en crecientes costos de la información, limitaron el desarrollo de la América hispana versus la anglosajona.

Respecto a la distribución de recursos, mientras que los españoles tenían franco acceso a enormes riquezas, los ingleses se vieron forzados a desarrollar recursos dispersos y menos asequibles. De forma similar, mientras que los españoles gozaron de una abundante población indígena que se tradujo en fuerza de trabajo barata, los ingleses fueron confrontados con nativos más escasos y menos susceptibles de dejarse instruir.

Ambos factores alentaron a los ingleses a desarrollar una economía diversificada económica y geográficamente, mientras que en la caso de los españoles los indujeron a concentrarse en producir pocos bienes, sobre la base de una explotación que era políticamente inestable.

Finalmente, la división racial en sus respectivas sociedades fue definitoria, en especial al sobrevenir la independencia. Las colonias inglesas se encontraban unidas como sociedades sobre la base de excluir a la población no-blanca. En ese sentido, su rebelión (contra la Corona inglesa) era una revuelta entre miembros de la misma raza mientras que la insurrección de los novohispanos contra los españoles fue liderada, en su mayor parte, por criollos pero participaron también mestizos e indios. Fue una revolución heterogénea que condujo a una sociedad igualmente mezclada, mientras que la de las colonias inglesas desembocó en una sociedad unificada, que excluyó una proporción elevada de sus habitantes en función de su raza.

No cabe la menor duda que la diversidad de nuestras leyes, instituciones y tradiciones culturales, traducida en una organización política muy diferente, explica en buena medida las diferencias entre el progreso alcanzado en México y Estados Unidos, sobre todo desde la independencia de ambos países.

Lo que hay que explorar, sin embargo, es cómo naciones con nuestra misma herencia e historia han logrado romper el peso de la inercia y han emprendido su acelerada marcha a nuevos y avanzados estadios de desarrollo.

Por: José Manuel Suárez Mier

viernes, 16 de marzo de 2012

Sentido adiós a MILENIO. Por: Héctor Tajonar

Sentido adiós a MILENIO
La televisora y el candidato tricolor constituyen un binomio político-electoral indivisible y, para muchos, invencible. Los concesionarios de la televisión han pasado de ser soldados del presidente a inventores de presidenciables.

MILENIO
2011-12-21 • Acentos

Apreciado Carlos Marín:

He reflexionado acerca de la breve conversación telefónica que sostuvimos la semana pasada y he tomado la decisión de suspender mi colaboración semanal en MILENIO Diario. Antes de exponer mis razones, quiero agradecerte el haberme invitado hace cinco años y medio a colaborar en este diario después de haber publicado, a solicitud mía y en calidad de columnista invitado, el texto titulado “¿La rebelión de las masas?”, fechado el 16 de julio de 2006. Desde entonces he podido expresar con toda libertad mi visión personal, independiente y crítica acerca del acontecer político nacional. Tu proposición de modificar esas condiciones me obliga a escribir esta carta de renuncia, con la atenta solicitud de que sea publicada en el espacio que tuviste a bien asignarme en Acentos.

Me has pedido que dejara de criticar a Televisa en mi columna, aduciendo que MILENIO Televisión está asociado con esa empresa para sus transmisiones en cable. Comprendo que en la actual coyuntura preelectoral mis puntos de vista puedan resultar disfuncionales para los legítimos intereses empresariales de esta casa editorial. Sin embargo, sabemos que en el ámbito de los medios de comunicación, los intereses empresariales se traducen en políticas editoriales. Ello me impide aceptar tu planteamiento. Permanecer en esas condiciones significaría no sólo coartar mi libertad de expresión sino convertirme en cómplice pasivo de una situación política con la cual no comulgo.

Ha llegado el momento de marcharme. Durante 40 años he estudiado la relación entre el poder político y los medios de comunicación, en especial la televisión, y como sabes trabajé en Televisa durante dos décadas. Por tanto, puedo decir sin el menor asomo de vanidad que cuento con las herramientas teóricas y empíricas para hablar acerca de estos temas con suficiente conocimiento. Así lo he hecho desde la soledad de mi escritorio y mi conciencia en este espacio del que hoy me despido.

Ahora más que nunca cobra actualidad la conocida advertencia de Karl Popper: La televisión se ha convertido en un poder político colosal, el más importante de todos… Se ha vuelto un poder demasiado grande para la democracia. Ninguna democracia puede sobrevivir si no se pone fin al abuso de este poder. Televisa es el ejemplo más claro del abuso de ese poder sin control, su inocultable vínculo con el candidato del PRI representa una burla a las leyes electorales del país y el riesgo de un grave retroceso democrático. La televisora y el candidato tricolor constituyen un binomio político-electoral indivisible y, para muchos, invencible. Los concesionarios de la televisión han pasado de ser soldados del presidente a inventores de presidenciables. Por ello, dejar de criticar a Televisa, como me lo has pedido, equivaldría a dejar de criticar a Peña Nieto. No puedo aceptar el ejercicio de un periodismo amordazado. Interpreto tu exhorto a la autocensura como el resultado de una presión de los estrategas de Peña Nieto, cuya función primordial es cuidar la imagen pública del candidato, la cual ha resultado un tanto dañada en días recientes. Entiendo que les haya incomodado mi texto publicado hace dos semanas en este espacio, titulado “Los dos Peña Nieto”, en el cual menciono que la popularidad del personaje está íntimamente vinculada al secreto mejor guardado por el candidato del PRI: el costo financiero y político de su alianza con Televisa.

Hace seis años, Santiago Creel fue derrotado en la elección interna del PAN por Felipe Calderón debido a que se dio a conocer que, siendo secretario de Gobernación, el delfín de Fox intercambió presencia en la pantalla televisiva por permisos de casas de apuestas para Televisa. Los artífices de esa táctica son los mismos que se han encargado de diseñar la hasta ahora exitosa estrategia de comunicación política de Peña Nieto. Es comprensible que la máxima prioridad de dichos estrategas sea impedir que el fracaso de la alianza de Televisa con Creel se repita ahora con Peña. Si alguien estorba es preciso neutralizarlo.

En consecuencia, se ha recurrido al método del PRI de siempre: cooptar o silenciar. El mismo que usaron antes Echeverría, López Portillo y Salinas. Surge ahora el neoautoritarismo peñista. El episodio del que soy protagonista involuntario constituye un grave precedente de lo que tendríamos si el candidato de la pantalla resultara vencedor en las elecciones del año próximo.

El disenso no debe equipararse con la enemistad.

Felicidades.
Saludos!!!

miércoles, 15 de febrero de 2012





La sociedad, el gobierno y quienes tienen intereses económicos en la ilegalidad de la marihuana nos dicen que esta planta es peligrosa, en realidad no lo es, la marihuana no representa una amenaza al bienestar físico, mental, social ni económico al ser humano por si sola, es la misma ilegalidad y la falta de información acerca de esta planta la cual representa un peligro para quienes escogen utilizarla.
Por el contrario, la marihuana si representa una seria amenaza a las compañías petroleras, químicas, farmacéuticas y tabacaleras. La versatilidad y simpleza que tiene la marihuana para la elaboración de una amplísima gama de productos amenazan los modelos económicos de estas compañías lo cual ha causado que estos ejerzan presión política y social para crear una terrible imagen y un marco legal basados en información incompleta, parcializada e inclusive falsa.
Que mejor manera de introducir el tema que explicando el origen de la palabra marihuana o marijuana? No fue hasta mediados de 1930 que se empezó a utilizar esta palabra de origen Mexicano (recordemos que esta fue época de transición del racismo en Estados Unidos) para manchar y boicotear la buena imagen y fenomenal historia de esta planta, a continuación listaré una serie de citas actuales con referencias comprobables incluso en la famosa Encyclopedia Britannica la cual coincidentemente fue impresa en papel de cáñamo por 150 años:

• Todos los libros de texto de Estados Unidos fueron fabricados con fibras de cáñamo puro o mezclado con fibra de lino hasta los años 1880 (Jack Frazier. Hemp Paper Reconsidered. 1974.).
• Fue legal pagar los impuestos en Estados Unidos con cáñamo desde 1631 hasta inicio de los 1880's (LA Times. Aug. 12, 1981.).
• Negarse a cultivar cáñamo en América durante los siglos 17 & 18 era contra la ley en incluso en Virgina se castigo esta ofensa con cárcel entre los años 1763 - 1769 (G. M. Herdon. Hemp in Colonial Virginia).
• George Washington, Thomas Jefferson y otros padres fundadores de los Estados Unidos cultivaban el cáñamo en grandes cantidades (Washington and Jefferson Diaries. Jefferson smuggled hemp seeds from China to France then to America.).
• Benjamín Franklin era el propietarios de uno de los primeros molinos de papel en Norteamérica y este procesaba cáñamo. Asimismo, la guerra de 1812 fue un conflicto sobre el comercio del cáñamo, Napoleón buscaba cortar la exportación de Moscú hacia Inglaterra (Jack Herer. Emperor Wears No Clothes.)
• Por miles de años el 90% de los amarres, cuerdas y velas de las embarcaciones eran fabricados con fibra de cáñamo. La palabra canvas (lienzo en español) es holandés para cannabis (Webster’s New World Dictionary.).
• El 80% de todos los textiles, telas, vestimentas, sábanas, cortinas, etc. fueron fabricados con fibra de cáñamo hasta los 1820's con la introducción del hilar de algodón.
• Las primeras biblias, mapas, planos, la 1era bandera de Estados Unidos (Betsy Ross), y los primeros bocetos de la Declaración de Independencia y Constitución de los Estado Unidos fueron todos hechos de cáñamo.(U.S. Government Archives.)
• El primer cultivo en muchos de los estados de la Unión Americana fue el cáñamo. 1850 fue el año cúspide para el estado de Kentucky produciendo 40,000 toneladas. El cultivo de cannabis fue hasta el siglo 20 la mayor cosecha del país norteamericano.(State Archives.)
• Hay evidencias arqueológicas que indican que al menos desde hace 5000 años la cultura China se cosechaban plantas de Cannabis, en incluso desde periodos anteriores los antiguos Egipcios basaban toda una industria en el proceso de esta planta.
• Rembrandt, Van Gogh, Gainsborough y muchos otros pintores hacían sus obras de arte sobre linos de fibra de cáñamo.
• En el año 1916, el gobierno estadounidense predijo que para 1940 todo el papel del mundo vendría de la celulosa del cáñamo y que no volvería a ser necesario cortar más arboles para ese fin. Estudios gubernamentales de esa época indicaban que 1 acre de cáñamo produce celulosa equivalente a 4.1 acres de arboles. (U.S. Department of Agriculture Archives.)
• Pinturas y barnices de alta calidad eran fabricados a partir del aceite de semilla de Cannabis hasta 1937, 58,000 toneladas de semillas fueron utilizados en 1935 para la fabricación de pinturas. (Sherman Williams Paint Co. en testimonio ante el congreso de los Estados Unidos en contra de la ley de 1937 "Marijuana Tax Act")
• El primer auto "Model T" de Henry Ford fue fabricado para utilizar aceite de semillas de Cannabis como combustible y además de esto el auto en si fue fabricado a partir de cáñamo. El mismo Ford fue fotografiado en sus campos de cáñamo; el automóvil "crecido de la tierra" constaba con paneles de plástico de cáñamo con una fuerza de impacto hasta 10 veces mayor al acero (Popular Mechanics, Feb. 1938.)
• El cultivo y la producción de Cáñamo no daña el ambiente, se produce 4 veces más pulpa y entre 4 y 7 veces menos contaminación. (U.S. Department of Agricukture Bulletin #404).

La Conspiración
William Randolph Hearst (Citizen Kane) y su compañía Hearst Paper Manufacturing una división de Kimberly Clark eran dueños de miles de acres de terreno destinados a cultivo de maderas. La compañía de Hearst proveía la gran mayoría de los productos de papel de la época. El abuelo de Patty Hearst, quien no escatimaba en destruir grandes terrenos de busque y sin ninguna consideración por la naturaleza se enfrentaba a perder billones por culpa del cáñamo.

En 1937, DuPont patento los procesos para hacer plástico a partir del petróleo y el carbón. El reporte anual de DuPont invitaba a sus socios a invertir en su nueva división de petroquímicos. Materiales sintéticos como el plástico, celofán, celuloide, metanol, nylon, rayón, dacrón, etc. podían ser creados a partir del petróleo, si se hubiera industrializado la producción del cáñamo, esto hubiera arruinado el 80% del mercado de DuPont.

Andrew Mellon se convirtió en el Secretario del Tesoro del presidente Hoover y también era el principal inversionista de DuPont. El nombró al futuro esposo de su sobrina, Harry J.Anslinger, como director de la Oficina Federal de Narcóticos y Drogas peligrosas.

Después de reuniones secretas entre estos magnates financieros, el cáñamo fue declarado peligroso y como una seria amenaza a su negocio multimillonario. Para que sus dinastías permanecieran intactas tenían que eliminar por completo al cáñamo, así que tomaron una tenebrosa palabra del folklore mexicano "marihuana" y la presentaron ante la conciencia publica de los Estados Unidos rodeada de connotaciones racistas de locura y violencia.

Manipulación de los Medios
Una locura de "amarillismo" se desato a finales de los 1920s y 1930s. Los periódicos de Hearst publicaban historias enfatizando los horrores de la marijuana. Las amenazas que presentaba la planta estaba en los titulares y los lectores "aprendieron" que la marijuana era responsable desde accidentes automovilísticos hasta perdida de la moral.

Películas como Reefer Madness (1936), Marijuana: Asesina de la juventud (1935) y Marijuana: La Hierba del Diablo (1936) eran propaganda diseñada por estos magnates industriales para crear un enemigo. Su propósito era ganar apoyo del público para crear leyes anti-marijuana.

Estas son algunas frases de la película The Burning Question, también llamada Reefer Madness:
• un narcótico violento;
• actos de violencia impactantes;
• locura incurable;
• efectos que destruyen el alma;
• bajo los efectos de la droga, el mato a toda su familia con un hacha;
• más terribles, más mortíferos que la heroína y la cocaína es la amenaza de la marijuana!
Reefer Madness al terminar no mostraba el común texto "El Fin" este filme concluía con estas palabras en pantalla: "Dile a tus hijos"

En los años 30s, la gente era muy inocente, incluso al punto de la ignorancia (y ya todos sabemos que tan ignorante puede ser un gringo....). Las masas eran como ovejas esperando a ser dirigidas por los pocos que estuvieran al poder. Ellos no retaban la autoridad y si algo salía en el periódico o lo decían por la radio automáticamente lo aceptaban como una verdad, y así educaban a sus hijos y estos crecieron para ser los padres de quienes en los 60s y 70s empezaron a despertar y pensar por si mismos.

Fue el 14 de Abril de 1937 que la prohibitiva ley del impuesto a la Marijuana, o la ley que termino penalizando el cáñamo, fue presentada ante el Comité de Formas y Medios. Este comité es el único que puede presentar una propuesta ante la casa de representantes si que esta sea revisada por otros comités. El presidente el Senado y de este comité, Robert Doughton, era también un inversionista de DuPont . Él se aseguró de que la propuesta fuera aprobada por el congreso.

El Dr. James Woodward, un médico y abogado, testificó muy tarde por parte de la Asociación Médica Americana. Él dijo al comité que la razón por la que la AMA no había denunciado la Ley del Impuesto a la Marihuana anteriormente fue porque la Asociación se acababa de enterar que la marihuana en realidad era cáñamo.

Poca gente, en esa época, sabía que la mortal amenaza que habían estado leyendo en los titulares de Hearst era en realidad el pasivo cáñamo. La AMA conocía a la cannabis como una medicina milenaria encontrada en numerosos productos curativos vendidos por todo el mundo.

En Setiembre de 1937, la cannabis se volvió ilegal. El cultivo con más usos conocido por la humanidad se convirtió en una droga y nuestro planeta ha sufrido por esto desde entonces.

El congreso prohibió la Cannabis por ser la droga que más violencia causaba. Harry Anslinger, director de la Comisión de Drogas por 31 años, promovía la idea de que la marihuana hacía a quienes la fumaban personas en extremo violentas. Luego, en los años 1950s, al verse amenazados por las ideas del comunismo, Anslinger decía exactamente lo opuesto, que la marihuana pacificaba a los soldados y que estos no querrían pelear en las guerras (Korea y Vietman).

Hoy, nuestro planeta está en un problema desesperante. La Tierra se sofoca conforme grandes aéreas de bosques desaparecen. La contaminación, venenos y químicos saturan la atmosfera y mata a sus habitantes. Estos problemas podrían haberse evitado y aun hoy día podrían revertirse con la industrialización de la producción del cáñamo. Los biocombustibles extraídos de esta planta podrían suplir las necesidades energéticas del planeta con una mínima fracción del impacto ambiental que representa la quema de combustibles fósiles y la tala de árboles. La cannabis representa una verdadera posibilidad ante la actual crisis energética mundial.

Texto original en ingles.
http://www.tpuc.org/content/marijuana-conspiracy

martes, 7 de febrero de 2012

Tres libros y un copete.

La historia de México está llena de presidentes que jamás leyeron un libro en su vida. Vaya, llegamos al extremo de tener presidentes que ni siquiera sabían leer. Vicente Guerrero, héroe de la patria y segundo mandatario en la historia de la República, nunca aprendió a leer y padeció horrores para pronunciar su discurso en su toma de posesión el 1 de abril de 1829.
Pero con toda franqueza, era comprensible y hasta justificable que don Vicente no supiera leer. Un presidente encarnado en el corazón del pueblo, era coherente en su analfabetismo con un pobre país donde más del 90% de la gente no sabía distinguir las letras. De origen muy humilde, este mulato fue un arriero que se sabía de memoria las veredas y los desfiladeros de las sierras del Sur y que tenía una inteligencia natural para el combate en inferioridad numérica y de armamento.
Benito Juárez aprendió a leer a los 18 años, pero sin duda aprendió muy bien. Porfirio Díaz no era analfabeto, pero tampoco era un consumado lector y algo me hace pensar que Victoriano Huerta tampoco era un derroche de cultura, lo mismo que Álvaro Obregón, que pese a ser autor de un libro donde narra sus memorias de campaña, no lo imagino entregado a la lectura.
Ser culto tampoco garantiza ser buen presidente. José López Portillo sin duda leyó muchísimos libros (y escribió otros tantos) y seguro estoy que hubiera respondido con maestría y soberbia si un reportero le hubiera preguntado por los libros que marcaron su vida.
El problema con Enrique Peña Nieto va más allá de su analfabetismo semifuncional. El problema está en lo que hay detrás de esa absoluta ignorancia, de esa superficialidad rampante, de esa barata filosofía de las 140 palabras que le basta para ser favorito en las encuestas. El problema está en el hueco absoluto y el vacío abismal que hay dentro de la cabeza que sostiene ese ridículo copete. El analfabetismo de Peña no me sorprende. Su figura encarna al perfecto bobo que no lee un libro en su vida. Lo que me sigue sorprendiendo y me genera una crisis de rabia e impotencia, es que semejante imbécil sea el favorito para ser el próximo Presidente de México. Vaya, en un país de más de 100 millones de habitantes, donde hay luchadores sociales, científicos, pensadores, profesores, activistas y millones de seres humanos de carne y hueso a los que nos corre sangre por las venas, un cabeza hueca es la única persona que puede soñar con la Presidencia. Lo grave no es Peña, sino el pobre y desgraciado país que va a votar por él.
Lo que me aterra no es la absoluta falta de ideas en la cabeza vacía del mexiquense.
Lo que de verdad me aterra es la cabeza vacía de un país que lo tiene en la cima de sus preferencias. El liderato de Enrique en las encuestas unpésimo síntoma como nación, una señal clara o un termómetro que indica el bajísimo nivel de nuestra autoestima, lo desechables que son nuestros principios si es que existen.
Pienso en los otros candidatos favoritos que hemos tenido en épocas preelectorales y caigo en cuenta de que nunca habíamos caído tan bajo como con el fantoche del copete. Cierto, Vicente Fox no ha leído muchos más libros que Peña. El guanajuatense de las botas es ignorante hasta el hartazgo (y miren que Borges es algo así como una liturgia en mi vida, pero aún así se lo perdono). La diferencia es que a Fox le corría sangre por las venas. Tarado, bruto, dicharachero, pero con una innegable dosis de honestidad que lo hacía humano.
Puedo entender que un votante estuviera enamorado de Fox y me parece comprensible que hubiera carisma en esas botas con bigote. Sin ser un derroche de cultura, seguro estoy que Andrés Manuel López Obrador ha leído muchos más libros que Peña y Fox juntos. Intolerante, ideático, mesiánico y delirante, AMLO no me gustaba nada y de hecho voté en su contra en 2006, pero aun así entendía perfectamente que pudiera seducir a un votante. Pese a todos sus defectos, AMLO me parece una persona honesta, con convicciones, con ideas y sobre todo, con sangre en las venas y un corazón en el pecho.
Entiendo que Fox y López Obrador hayan sido en su momento favoritos y hayan motivado a millones de mexicanos a darles su voto, pero con toda franqueza y con brutal honestidad, debo confesar que aún no puedo entender cómo alguien pueda siquiera considerar darle un voto a Peña Nieto. Con todo y sus defectos y sus fanatismos, Fox y AMLO me parecían tipos honestos. Tipos de verdad.
Peña Nieto me parece la encarnación de la falsedad, de la hipocresía, de la superficialidad. Nada, absolutamente nada me parece auténtico en ese producto del teleprompter, de la frase vacía, del concepto prefabricado. Si Peña se convierte en presidente de México, será la confirmación y el triunfo de la teoría un libro que es ya un clásico y que por supuesto Enrique no ha leído ni sabe que existe. Me refiero al genial Homovidens de Giovanni Sartori.La mexicana es una sociedad teledirigida, una sociedad que le cree ciegamente a López Dóriga y al Teletón.
El triunfo de Peña es el triunfo de esos ridículos platos azules de Ve Tv que infestan como una plaga los desvencijados techos de lámina de las comunidades más pobres de México. El candidato perfecto para una sociedad apática, resignada y apocada a la que no le queda nada mejor que hacer que ver la tele.
El triunfo de Peña confirmaría al peor México.
Como consuelo debo agradecerle a ese ignorante que me haya ayudado a tener las cosas claras. Por lo menos tengo la absoluta convicción de quién no quiero que gane las elecciones.

Por Daniel Salinas Basave*
*El autor es periodista y ganador del premio Estatal de Literatura categoría Ensayo.

viernes, 13 de enero de 2012

"Los Tres Principes de Serendip". Fábula Persa

Esto es lo que les sucedió a los tres Príncipes de Serendip, que utilizaron distraídamente su inteligencia. Habían sido educados por su padre, que era arquitecto del gran Shá de Persia, con los mejores profesores, y ahora se encaminaban en un viaje hacia la India para servir al Gran Mogol, del que habían oído su gran aprecio por el Islam y la sabiduría. Sin embargo, tuvieron un percance en su camino. Una tarde como esta, caminaban rumbo a la ciudad de Kandahar, cuando uno de ellos afirmó al ver unas huellas en el camino: - Por aquí ha pasado un camello tuerto del ojo derecho. Había observado que la hierba de la parte derecha del camino, la que daba al río, y por tanto la más atractiva, estaba intacta, mientras la de la parte izquierda, la que daba al monte y estaba más seca, estaba consumida. El camello no veía la hierba del río. - El segundo, que era más sabio, dijo: le falta un diente al camello. La hierba arrancada mostraba pequeñas cantidades masticadas y abandonadas. - El tercero que era mucho más joven, pero aun más perspicaz. Dijo: el camello está cojo de una de las dos patas de atrás. La izquierda, seguro, las huellas eran más débiles en este lado. - El mayor, picado en esta competencia, afirmó: por mi puesto de Arquitecto Mayor del Reino que este camello llevaba una carga de mantequilla y miel. Se había fijado en que en un borde del camino había un grupo de hormigas que comía en un lado, y en el otro se había concentrado un verdadero enjambre de abejas, moscas y avispas. - Se trata de un difícil reto para los otros dos hermanos. - El segundo hermano bajó de su montura y avanzó unos pasos. Era el más mujeriego del grupo por lo que no es extraño que afirmara: En el camello iba montada una mujer. Y se puso rojo de excitación al pensar en el pequeño y grácil cuerpo de la joven, porque hacía días que habían salido de la ciudad de Djem y no habían visto ninguna mujer aún. Se había fijado en unas pequeñas huellas de pies sobre el barro del costado del río. - El tercer hermano, absolutamente herido en su orgullo de adolescente por la inteligencia de los dos mayores, afirmó: Es una mujer que se encuentra embarazada, hermano. Tendrás que esperar un tiempo para cumplir tus deseos. Se había percatado que en un lado de la pendiente había orinado pero se había tenido que apoyar con sus dos manos porque le pesaba el cuerpo al agacharse. Los tres hermanos eran muy listos. Sin embargo, su sabiduría les trajo muchas desgracias. Por su soberbia de jóvenes. Al acercarse a la ciudad, contemplaron un mercader que gritaba enloquecido. Había desaparecido uno de sus camellos y una de sus mujeres. Aunque estaba más triste por la pérdida de la carga que llevaba su animal, y echaba la culpa a su joven esposa que también había desaparecido. -¿Era tuerto tu camello del ojo derecho?, le dijo el hermano mayor.- “Sí”, le dijo el mercader intrigado.- “¿Le faltaba algún diente?”- “Era un poco viejo”, dijo rezongando, “ y se había peleado con un camello más joven.”- “¿Estaba cojo de la pata izquierda trasera?”- “Creo que sí, se le había clavado la punta de una estaca.”- “Llevaba una carga de miel y mantequilla.”- “Una preciosa carga, sí.”- “Y una mujer.”- “Muy descuidada por cierto, mi esposa.”- “Qué estaba embarazada.”- “Por eso se retrasaba continuamente con sus cosas. Y yo, pobre de mí, la dejé atrás un momento. ¿Dónde los habéis visto?” - “No hemos visto jamás a tu camello ni a tu mujer, buen hombre, le dijeron los tres príncipes riéndose alegremente. El buen mercader estaba muy irritado. Cuando los vecinos del mercado le dijeron que habían visto tres salteadores tras su camello y su mujer, los denunció. Habían señalado todas esas características del camello con tanta exactitud que ninguno les creyó cuando afirmaron no haber visto jamás al camello. Y se habían reído del mercader, había muchos testigos. Fueron llevados a la cárcel y condenados a muerte ya que en Kandahar el robo de camellos es el peor delito, más que el rapto de esposas. La cosa no acabó tan mal. La esposa se había escapado, y pudo llegar antes de que los desventaran en la plaza pública, como era costumbre para castigar a los ladrones de camellos. El poderoso Emir de Kandahar se divirtió bastante con la historia y nombró ministros a los tres príncipes. “La sabiduría tiene su premio.” “La casualidad los salvó y aprendieron a ser mucho más prudentes a la hora de manifestar su inteligencia ante los demás.” Fábula persa

lunes, 9 de enero de 2012

Un frasco peligroso.

Un frasco puede ser un recipiente de agua o de veneno. El mismo envase puede alojar una medicina o una sustancia letal. Por eso importa la etiqueta. Confiamos en el marbete para identificar la composición del líquido, para mantenerla lejos de los niños, para aplicar la dosis correcta, para separar los líquidos de la cocina de los del botiquín o la cochera. Una de las campañas más intensas de los consumidores en los últimos años ha sido precisamente la batalla por las etiquetas: contar con información veraz y comprensible de lo que uno compra en un empaque. El consumidor, (como el votante) requiere información para decidir. No puede arriesgarse a probar con la tripa el misterio de los frascos. Enrique Peña Nieto es un frasco sin etiqueta porque carece de contenido propio. Puede ser garrafón de gasolina, una olla de sopa vieja o una botella de cocacola. Peña Nieto será lo que otros viertan en el recipiente. Es un envase, un frasco vacío. ¿Alguien puede dudar del peligro que significa beber de un frasco sin nombre? Lo advirtió Manlio Fabio Beltrones y creo que tiene razón: un político sin ideas es un político peligroso. Si el atractivo del candidato único del PRI es estrictamente formal (una imagen, una carátula, un actor que representa el papel de un político joven), sus respaldos provienen de su vacuidad. No es raro que así sea. ¿Qué mejor para los grupos de interés en México que patrocinar a un político atractivo que no presenta el inconveniente de pensar por sí mismo? Conforme pasa el tiempo, parece claro que el escándalo de los libros no fue un resbalón menor. La incapacidad del candidato para lidiar ágilmente con lo imprevisto mostró su vulnerabilidad central: no solamente se trata de un político ignorante, sino de un político sin fibra, un cartón sin constitución propia, un estuche sin esqueleto. Si aquel incidente de la chachalaca fue tan nocivo para la primera candidatura de López Obrador fue porque ofreció a muchos dubitativos la confirmación de una sospecha. El candidato de la izquierda no era un hombre tolerante, como mostraba esa orden de silencio al presidente. Los escándalos no se evaporan fácilmente cuando conectan con una intuición colectiva, cuando alimentan un recelo preexistente. Esa es la puntería del escándalo de los libros. Creíamos que Peña Nieto era un actor en busca de un papel protagónico para el que no está preparado. Lo confirmamos. De ahí la posibilidad de que aquel tropiezo con autores y títulos sea más que un accidente para convertirse en una definición. Digo definición pero debo decir caricatura. El tropiezo de Peña Nieto no lo convirtió en un político temible sino risible. En unos minutos, Peña Nieto se ganó la peor de las descalificaciones para un hombre que aspira al gobierno: el ridículo. En Guadalajara, el candidato priista perdió algo más que la imagen de invulnerable: perdió respetabilidad. No será fácil ya tomarse en serio al exgobernador del Estado de México. Y cuando lo vemos de nuevo en el estudio de televisión deseándonos una feliz Navidad, mientras su esposa lo acaricia y lo admira con ojos tiernos, ratificamos que se trata de un político de aparador. Un político inventado por los reflectores de la televisión que puede ser destruido por la luz natural. Si mostraba habilidad política como gobernador y como líder del priismo mexiquense, parece que ese talento termina en la frontera del Estado de México. A Peña Nieto no le sienta bien cruzar las Torres de Satélite: fuera de la protección de la política local, el político ha tropezado una y otra vez. Se dirá que ha firmado un libro que es un programa serio y razonable de gobierno y que en sus propuestas se mide su estatura pero, evidentemente, la solidez de un político no está en los documentos que suscribe, sino en el temple . Peña Nieto navega con instrumentos prestados. No contempla el mundo con sus propias herramientas, los utensilios que ha ido formando a lo largo de la vida, producto de su experiencia, del éxito y del error. En ausencia de curiosidad intelectual, de una vida nutrida de experiencias, carente de ideas propias, su vínculo político con el mundo es indirecto: el que su corte le ofrece. La dependencia de su entorno es absoluta. El frasco no se llena desde dentro. ¿Con qué elementos podría, por ejemplo, resistir la influencia de un tecnócrata arrogante que convirtiera en su asesor principal? ¿Tiene elementos para ponderar sensatamente juicios contrarios? ¿Cómo reaccionaría ante una crisis imprevista? ¿Cómo podría resistir las intimidaciones de los poderes económicos? Votar por un frasco es arriesgarse a beber una botella de amoniaco con la ilusión de que sea agua de limón. JESUS SILVA-HERZOG MARQUEZ.