lunes, 21 de diciembre de 2009

ASESINATOS EN CUERNAVACA

En toda guerra hay una ética. Aún en aquella contra la delincuencia organizada, los valores que los criminales no respetan, deben ser salvaguardados por la autoridad. De otra manera sucede que, como en la manipulación de las imágenes difundidas por los medios del cuerpo del criminal Arturo Beltrán Leyva, las acciones que generaron el aplauso generalizado y acrítico de la sociedad, se convierta en un escándalo que por lo grotesco y brutal de la forma como las presentaron, también obliga a refl exionar sobre otro tema no menos importante: el cuadro de ilegalidad en el cual se dio la cacería y asesinato del jefe más violento del narcotráfi co en México.En una sociedad tan inmadura en la cultura de la legalidad, plantear en términos éticos y legales la acción de los comandos de la Marina que concluyeron en el asesinato de Beltrán Leyva, siempre es jugar a perder. Lo que opinan personas de todo tipo de educación y niveles socioeconómicos es que si un criminal es asesinado, no importa el método o las formas como se hizo, mucho menos si las acciones que llevaron a ello se enmarcaron dentro del Estado de Derecho. Lo que prevalece es el plazo inmediato (que se elimine al criminal), y no el largo plazo (¿qué impide que los abusos no se puedan repetir con personas inocentes y la guerra sucia se institucionalice?).Hay quienes festinan hoy la muerte de Beltrán Leyva que también se horrorizan cuando la autoridad destruye vidas y prestigios para terminar disculpándose cuando cometen un error. Pero el procedimiento es el mismo. Lo diferente fue que la prominencia de Beltrán Leyva hizo que se olvidara que cuando se abre la puerta de la ilegalidad, de falta de escrúpulos y se le festeja, no sólo se atrapa a delincuentes, sino de inocentes.El episodio de Beltrán Leyva tiene varias aristas.La primera es sobre su asesinato, que en castellano puro, eso es lo que fue. El presidente Felipe Calderón encargó a la Marina la búsqueda de Beltrán Leyva, culpable de acelerar la descomposición en la seguridad del país y elevar los niveles de violencia. Unidades de élite lo rastrearon, lo persiguieron, irrumpieron en casas donde presumían que estaba y atacaron un complejo residencial en Cuernavaca con más de 200 hombres, sin tener un ministerio público federal al lado, ni órdenes de cateo o de aprehensión.Este detalle puede parecer absurdo para muchos, pero no lo es. La manera como actuaron los marinos se inscribe dentro de un estado de excepción, pero el Presidente no ha utilizado los recursos constitucionales a su alcance para decretarlo. Desde el punto de vista jurídico, su guerra es sucia. Pero en la práctica, no sólo es real, sino es nacional y se maneja meta constitucionalmente.Es decir, el Presidente puede utilizar a las Fuerzas Armadas en la guerra contra las drogas y mediante un estado de excepción, que tiene que lograr con el respaldo del Congreso, ordenarles que actúen con la discrecionalidad con la que se comportaron los marinos en Morelos.Lo que hicieron los marinos es lo que está haciendo el Ejército en otras partes, pero los marinos son hoy unos héroes nacionales mientras que los soldados son violadores a los derechos humanos. La única diferencia de fondo es que los marinos acabaron con un muy importante jefe de cártel de drogas, mientras que los soldados han liquidado a personas sin fama alguna. En la realidad jurídica, ambos se mueven sobre el mismo pantano, que es la falta de un marco jurídico que les permita realizar acciones meta constitucionales sin que esas acciones se conviertan en el futuro en prueba irrefutable de violación a la ley.Los marinos y los soldados deben tener presente el enjuiciamiento histórico y político por los años de la Guerra Sucia, donde combatieron a la guerrilla en las mismas condiciones: sin marco legal para hacerlo, y con la premisa de estar defendiendo al Estado.Otra arista tiene que ver con las imágenes del cuerpo inerte de Beltrán Leyva con los pantalones bajados a las rodillas, y su cuerpo tapizado con billetes manchados con sangre. Bajar los pantalones puede interpretarse como una humillación de un militar a quien no es militar; los billetes regados sobre el cuerpo, como una señal de escarmiento. La discusión sobre quién fue responsable, si los marinos o los agentes del Semefo local, no es lo central. Si los marinos no fueron directamente responsables de uno o de los dos casos, sí lo son por omisión. En todo caso, el resultado no difi ere en nada de las narcomantas o de los mensajes que dejan los narcos sobre los cuerpos de sus ejecutados. Es decir, la patología mostrada por quienes manipularon la escena del crimen, es la misma de los sicarios: demostrar fuerza y provocar terror.Esta arista se conecta con el discurso contra la apología del delito, que ha generado censuras en materia de libertad de expresión. Si los marinos actuaron como justicieros ante la ausencia del marco legal, la difusión de esas imágenes ¿no hace también apología de un delito aunque sea por razones que se presumen buenas? ¿Por qué permitieron la entrada a medios a grabar escenas de crimen no terminadas de revisar, o se entregaron grabaciones ofi ciales a la prensa? Cuando el gobierno difunde sus imágenes propagandística es información; cuando los medios difunden imágenes no ofi ciales, es apología del delito. Es el doble rasero ético, que pasa tan desapercibido como los spots del gobierno federal donde difunden imágenes de narcotrafi - cantes con los cerros de dinero, de sus automóviles de lujo y de las legiones de hermosas mujeres a su alrededor. ¿Cuál es la diferencia entre los corridos de narcos y esta invitación a una vida mejor para quienes no tienen una? Todo está revuelto en este México que vive una guerra civil pero con leyes de nación en paz. Esta disonancia legal genera problemas innecesarios y facturas que se tendrán que pagar, tarde o temprano.No es un asunto de detener la guerra. Ya la iniciaron y ahora tiene que terminarla el gobierno. Es una guerra ética, en la cual todo el país puede y debe sumarse a ella. Pero se requiere que le den el marco legal. RAYMUNDO RIVA PALACIO

domingo, 13 de diciembre de 2009

México Kafkiano o “Quiero ser diputado”…

Al menos es lo que pensamos más de 50 millones de mexicanos que apenas salimos “a flote”, cuando observamos cómo estos funcionarios públicos se reparten el presupuesto de manera discrecional y en sólo 3 meses de ocupar la curul, se llevarán la desgraciada suma de 244 mil 941 pesos para su Navidad y Año Nuevo.

¿Cómo la ve?

Este jueves, como parte proporcional del aguinaldo, la Cámara les autorizó 46 mil 400 pesos; como asistencia legislativa, 20 mil 349; por asistencia ciudadana, 12 mil 787 pesos; como canasta navideña 4 cuatro mil 500 pesos y como regalo decembrino 8 mil 500 pesos en vales de despensa.
Pero eso no es nada.

De acuerdo a informes de la propia Secretaría General de la Cámara de Diputados, éstos recibirán hoy su salario mensual de 77 mil 888 pesos, además de 45 mil 786 pesos para la “asistencia legislativa” y 28 mil 772 para actividades de “gestión y atención ciudadana”.

En la Cena de Navidad y Año Nuevo, cada uno de los 500 diputados federales tendrán en sus cuentas bancarias su sueldo íntegro, por lo que en total, si es que no tranzaron o chantajearon a alguien, gozarán de la nada despreciable suma de 244 mil 982 pesos.

A Usted y a todo digno trabajador que labora hasta 16 horas por un “diario” que en ocasiones llega a los 100 pesos, les costará 122 millones 491 mil pesos el regocijo familiar que se darán quienes levantan el dedo índice para señalar a dónde se va el erario público.

Información de Excélsior, asegura que “legisladores consultados confirmaron que ya han recibido sus depósitos a la cuenta bancaria que abrió para ellos la Cámara de Diputados desde que tomaron posesión de su cargo, el primero de septiembre pasado”.

Así mismo, que “la Legislatura actual de la Cámara de Diputados simuló para este año un recorte a su presupuesto aprobado en el paquete de Egresos de la Federación para 2010. Pero no ocurrió así y lo revelan los propios números de San Lázaro”.

Y que “de 2008 a 2009 el gasto de la Cámara baja se incrementó 12 por ciento, es decir, 550 millones de pesos, tres veces por encima de la inflación, pues como llegaba a su fin la LIX Legislatura, los diputados garantizaron su bono de marcha y caja de ahorro por tres años de labor”.

Aunque en lo personal sería vergonzoso y patético incursionar en la vida política, no deja de representar una “tentación” y hasta una “envidia” el no poder soñar siquiera en 5 años, con la mitad de lo que los señores diputados se echarán a la panza esta Navidad.
> Y esa misma noche, 60 millones de mexicanos no verán un plato de comida en su mesa.

Tomado de Internet.

lunes, 7 de diciembre de 2009

“El valioso tiempo de los maduros”

“..Conté mis años y descubrí que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante; que el que viví hasta ahora...

Me siento como aquel chico que ganó un paquete de golosinas: las primeras las comió con agrado, pero cuando percibió que quedaban pocas, comenzó a saborearlas profundamente.

Ya no tengo tiempo para reuniones interminables, donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.

Ya no tengo tiempo para soportar absurdas personas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.

Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados. No tolero a maniobreros y ventajeros. Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditara los más capaces, para apropiarsede sus lugares, talentos y logros.

Detesto, si soy testigo,de los defectos que genera lalucha por un majestuoso cargo. Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos.Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.Quiero la esencia, mi alma tiene prisa...

Sin muchas golosinas en el paquete...Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana.Que sepa reír, de sus errores.Que no se envanezca, con sus triunfos.Que no se considere electa, antes de hora. Que no huya, de sus responsabilidades.Que defienda, la dignidad humana.Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y lahonradez.

Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazónde las personas….Gente a quien los golpes duros de la vida,le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.

Sí…. tengo prisa… por vivir con la intensidad, que solo la madurez puede dar. Pretendo no desperdiciar parte alguna,de las golosinas que me quedan…Estoy seguro que serán más exquisitas,que las que hasta ahora he comido.

Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.
Espero que la tuya sea la misma, porque de cualquier manera llegarás....."

Mario de Andrade Poeta, novelista, ensayista y musicólogo brasileño (1893-1945)

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Nos esta llevando la Chingada.

Un poco de investigación sobre un correo que envío un querido Amigo y ...

Chingar.

Cada país tiene la suya. En la nuestra, en sus breves y desgarradas, agresivas, chispeantes sílabas, parecidas a la momentánea luz que arroja el cuchillo cuando se le descarga contra un cuerpo opaco y duro, se condensan todos nuestros apetitos, nuestras iras, nuestros entusiasmos y los anhelos que pelean en nuestro fondo, inexpresados. Esa palabra es nuestro santo y seña. Por ella y en ella nos reconocemos entre extraños y a ella acudimos cada vez que aflora a nuestros labios la condición de nuestro ser. Conocerla, usarla, arrojándola al aire como un juguete vistoso o haciéndola vibrar como un arma afilada, es una manera de afirmar nuestra mexicanidad.

Toda la angustiosa tensión que nos habita se expresa en una frase que nos viene a la boca cuando la cólera, la alegría o el entusiasmo nos llevan a exaltar nuestra condición de mexicanos: ¡Viva México, hijos de la Chingada! Verdadero grito de guerra, cargado de una electricidad particular, esta frase es un reto y una afirmación, un disparo, dirigido contra un enemigo imaginario, y una explosión en el aire. Nuevamente, con cierta patética y plástica fatalidad, se presenta la imagen del cohete que sube al cielo, se dispersa en chispas y cae oscuramente. O la del aullido en que terminan nuestras canciones, y que posee la misma ambigua resonancia: alegría rencorosa, desgarrada afirmación que se abre el pecho y se consume a sí misma.

Con ese grito, que es de rigor gritar cada 15 de septiembre, aniversario de la Independencia, nos afirmamos y afirmamos a nuestra patria, frente, contra y a pesar de los demás. ¿Y quiénes son los demás? Los demás son los "hijos de la chingada?': los extranjeros, los malos mexicanos, nuestros enemigos, nuestros rivales. En todo caso, los "otros". Esto es, todos aquellos que no son lo que no-sotros somos. Y esos otros no se definen sino en cuanto hijos de una madre tan indeterminada y vaga como ellos mismos.

¿Quién es la Chingada? Ante todo, es la Madre. No una Madre de carne y hueso, sino una figura mítica. La Chingada es una de las representaciones mexicanas de la Maternidad, como la Llorona o la "sufrida madre mexicana" que festejamos el diez de mayo. La Chingada es la madre que ha sufrido, metafórica o realmente, la acción corrosiva e infamante implícita en el verbo que le da nombre. Vale la pena detenerse en el significado de esta voz.

En la Anarquía del lenguaje en la América Española, Darío Rubio examina el origen de esta palabra y enumera las significaciones que le prestan casi todos los pueblos hispanoamericanos. Es probable su procedencia azteca: chingaste es xinachtli (semilla de hortaliza) o xinaxtli (aguamiel fermentado). La voz y sus derivados se usan, en casi toda América y en algunas regiones de España, asociados a las bebidas, alcohólicas o no: chingaste son los residuos o heces que quedan en el vaso, en Guatemala y El Salvador; en Oaxaca llaman chingaditos a los restos del café; en todo México se llama chínguere —o, significativamente, piquete— al alcohol; en Chile, Perú y Ecuador la chingana es la taberna; en España chingar equivale a beber mucho, a embriagarse; y en Cuba, un chinguirito es un trago de alcohol.

Chingar también implica la idea de fracaso. En Chile y Argentina se chinga un petardo, "cuando no revienta, se frustra o sale fallido". Y las empresas que fracasan, las fiestas que se aguan, las acciones que no llegan a su término, se chingan. En Colombia, chingarse es llevarse un chasco. En el Plata un vestido desgarrado en un vestido chingado. En casi todas partes chingarse es salir burla-do, fracasar. Chingar, asimismo, se emplea en algunas partes de Sudamérica como sinónimo de molestar, zaherir, burlar. Es un verbo agresivo, como puede verse por todas estas significaciones: descolar a los animales, incitar o hurgar a los gallos, chunguear, chasquear, perjudicar, echar a perder, frustrar.

En México los significados de la palabra son innumerables. Es una voz mágica. Basta un cambio de tono, una inflexión apenas, para que el sentido varíe. Hay tantos matices como entonaciones: tantos significados como sentimientos. Se puede ser un chingón, un Gran Chingón (en los negocios,en la política, en el crimen, con las mujeres), un chingaquedito (silencioso, disimulado, urdiendo tramas en la sombra, avanzando cauto para dar el mazazo), un chingoncito. Pero la pluralidad de significaciones no impide que la idea de agresión —en todos sus grados, desde el simple de incomodar, picar, zaherir, hasta el de violar, desgarrar y matar— se presente siempre como significado último. El verbo denota violencia, salir de sí mismo y penetrar por la fuerza en otro. Y también, herir, rasgar, violar —cuerpos, almas, objetos—, destruir. Cuando algo se rompe, decimos: "se chingó".

Tomado de la obra literaria de Octavio Paz, en 'El laberinto de la soledad' (léelo y te sorprenderás, es más, mirarás al mexicano en su ideología al desnudo, y quizás entonces entiendas el porque de la condición de México).

El verbo CHINGAR es por excelencia el verbo del léxico mexicano que se utiliza para todo, desde lo mejor que esta chingón hasta lo peor que está de la chingada. Quizás en nuestro maravilloso idioma una de las palabras que más aplicaciones tiene es el verbo CHINGAR en todas sus formas: debido al auge en uso que ha tomado este hermoso vocablo, la Real Academia Española de la Lengua ha decidido aceptarlo formalmente.

DENOTANDO FRAUDE
Me chingaron


IGNORANCIA
Sepa la chingada

AMENAZA
Te voy a chingar

PRESUMIR
Soy el más chingón

DISTANCIA
Hasta la chingada

DESPRECIO
Vales para pura chingada

CELOS
Con quién chingados estabas?

INCONFORMIDAD
¡¡Son chingaderas!! Ya ni la chingan...

PETICION
Vete a la chingada

CALIFICATIVO
Chingaquedito

HOSTILIDAD
Y tú quién chingados eres??

FRUSTRACION
Ah que bien chingas!!!

TERMINAL
Esto chingó a su madre

INCERTIDUMBRE
¿Y no nos irán a chingar?

CERTEZA
Ya nos chingaron

ADVERTENCIA
Síguele y te va a cargar la chingada

INCOMPETENCIA
No sé que chingados hacer.

DISCRECION
Chingao

ENOJO
Que vaya y rechingue a su madre

COMPASION
Que fea chinga le arrimaron

TRIUNFALISMO
Ya chingué

DERROTISMO
Me chingué

HUMORISMO
Está bien que chingues pero... a tu madre la respetas!!!

DESPEDIDA
Vámonos a la chingada

CHISME
¿Supiste a quién se chingaron ayer?

ADMIRACION
¡¡¡Tá chingón!!!

ANTIMODERNISTA
Que chinguita con los celulares

INCREDULIDAD
¡¡Ah!! ¡chingá, chingá, chingá!....

ABURRIMIENTO
Pos ah, que la chingada

DENOTANDO UN ERROR
Está de la chingada


Ya se porqué los mexicanos nos sentimos de la......

martes, 24 de noviembre de 2009

¿Cuánto Felipe Calderón queda?

El análisis de Ciro Gómez Leyva me parece aterrador, pero la sociedad tiene derecho de conocer la verdad con el fin de comprender el momento histórico social que vive este desafortunado país.

La historia en breve

Ciro Gómez Leyva


Tres cifras recientes resumen los tres años de gobierno de Felipe Calderón. La primera, ofrecida por él mismo: en lo que va del sexenio, otros 6 millones de mexicanos cayeron en pobreza alimentaria, “en una condición tal que la familia no tiene siquiera los componentes necesarios para la alimentación de sus hijos”. La Cepal redondeó la desolación: México carga hoy con 37 millones de pobres y 12 millones de indigentes.

La segunda es también cifra oficial. La PGR acaba de informar que 75 por ciento de los 227 mil detenidos en la lucha contra el crimen organizado han sido liberados.
La tercera es el cálculo del gobierno sobre el desplome de 7 por ciento de la economía nacional en 2009, lo que significa, entre muchas cosas, que hoy hay menos mexicanos con empleo de los que había el 1 de diciembre de 2006.
Pobreza-seguridad-empleo era el eje de la oferta de su gobierno. No se necesita mayor ciencia política para diagnosticar el tamaño del fracaso. Olvidemos el desánimo colectivo, la corrupción, las reformas fallidas, las crisis sanitarias, la carnicería en la guerra contra el narco, las visas canadienses… Y reconozcamos que la intemperie política es, indudablemente, menos conflictiva que hace tres años. Aun así, el saldo es demoledor: México tiene más pobres, más desempleados, más inseguridad.
Habría que remontarse al 1985 post-sismos de Miguel de la Madrid para hallar algo parecido. ¿Qué le pasó a Felipe Calderón? ¿Al México de Felipe Calderón?
Las encuestas enseñan que, pese a todo, al menos uno de cada dos mexicanos sigue confiando en que, como capitán, sacará al barco de la tormenta. Pero, ¿querrá él librar la tormenta?

lunes, 9 de noviembre de 2009

Un Nuevo Sonora

Ausente de compromisos o mejor aun profundamente comprometido con retratar una circunstancia social, esta pieza de análisis queda para la reflexión de la sociedad en general, excelente, Felicidades.

Alex Palma

Por Juan Francisco González Iñigo Lupas # 497

Anoche llegué al DF de Hermosillo, Sonora, mi tierra. Voy poco, quizá porque regreso lleno de melancolía. Me nubla la mente una mezcla de nostalgia e impotencia. Parece que el destino nos alcanza y mis vaticinios se cumplen. El riquísimo capital humano vive en su zona de confort. Ya solo faltan tres LUPAS para llegar a la cifra mágica: ¡500!

1- Lo que he dicho y escrito desde hace unos veinte años sobre el futuro de Sonora se está cumpliendo. La educación, la religión y el pertenecer a una clase social rentista y dominante hipnotizan las conciencias. Quiero mucho a esa gente, muchos son amigos del alma, admirables, pero no entiendo del todo al que se quedó allí de por vida y no gusta de ver más allá de sus narices. Al que luce pasivo frente a los cambios culturales y la globalización. Me pregunto siempre a mi regreso: ¿cómo puedo contribuir a sacudir a una sociedad que no quiere salir de suzona de confort? ¿Cómo acercar a los privilegiados con los condenados de esta tierra? ¿Cómo pasar del pensamiento a la acción, al activismo social? ¿Cómo aprovechar el talento y la energía de tantos tomadores de café tan inteligentes, algunos de ellos en su época estudiantes brillantes summa cum laude y premios al saber? ¿Cómo vender un modelo cultural más armónico, donde el dinero no sea lo único importante para sentirse exitoso?

2- En Sonora, como en todo el país, se viven momentos de apremio, con preocupaciones de estallidos sociales y una exagerada dependencia cultural de los medios electrónicos, en especial de la TV. Se vive además un creciente distanciamiento entre las clases sociales, con tendencia a la delincuencia y el despojo patrimonial. Falta un mayor gasto público. Los pocos acercamientos entre la gente diferente se hacen más por obras de caridad, a cargo de señoras beatas, ejemplares por cierto, que por ejercicios reales de solidaridad y mejoramiento social. No hay una permanente creación de empresas que fomente la unión de las clases sociales. Hay demasiada inteligencia desaprovechada en México y en Sonora en particular. Miles de horas desaprovechadas. Cientos de proyectos frustrados --con capital de riesgo tirado a la basura--, han llevado a muchos a comprar el management probado de otros, a través de adquirir valores en las Bolsas nacionales y extranjeras. Eso fomenta el aislamiento y las interrupciones en los procesos de formación de capital.

3- Falta insistir en las bondades de una cultura del bien común, del bien de la comunidad. Recordemos que la cultura no solamente es lo que sucede y se confronta con los valores de una sociedad, sino también el modo como la gente evalúa lo que sucede en su casa y afuera de su casa. Tiene que ver con su filosofía de la vida, sus prioridades, sus valores y su ética: Cómo ve la gente a la familia, la vida humana, la responsabilidad, el sacrificio, a los ancianos, a la autoridad, a la muerte, etc. Y sobre todo al gran dios: el dinero y su hermano siamés: el poder. En eso el sonorense es peculiar, vive en el silencio, en la dependencia política, por tener siempre algo en que lo puedan afectar, sea en sus bienes o en sus honores. Entonces opta por no confrontar al poderoso en turno, incluso a lambisconearlo, a veces por necesidad y otras por vocación. Su espíritu crítico no pasa del chascarrillo y la reunión de amigos, nunca se atreve a defender sus puntos de vista en público. Y tampoco se atreve a acercarse con el diferente, con el jodido, con el extraño. El sonorense flota, hace de la flotación un arte. Dos o tres, a manera de ejemplo, se atreven a escribir a las LUPAS.

4- A las 6 am de ayer domingo recorrí solo la ciudad de Hermosillo, donde viví hasta los 17 años, es decir de 1945 a 1962, antes de irme a estudiar a Monterrey. Me encontré con una ciudad llena de contrastes. Un centro abandonado, casi en ruinas, lleno de comercios y letreros sucios y de plazas sin atención, con edificios despintados, sin alegría ni esmero. En cambio, en las afueras observé mansiones típicas de magnates, cada vez más enrejadas y protegidas. Lo que más llama la atención son los miles de carros nuevos –signos de estatus-- que atascan y afean una ciudad llena de baches. Por cierto, cada vez que voy llueve. En Hermosillo creo que solo han llovido dos días: ayer y el día que me casé, un primero de septiembre de hace 42 años. El Hermosillo en el que viví era sin duda más pintoresco, con una mejor calidad de vida. Había solidaridad, entrega, calidez humana sin poses, de la que trasciende. En mi recorrido por la Serdán casi me pongo a llorar del abandono, del poco interés por preservar algo de lo bello, de lo que es necesario preservar en toda comunidad. Por las colonias populares vi expendios de cerveza y tiendas de celulares en cada esquina, y cientos de “buquis bichis con la bichola de fuera” sin hacer nada.

5- En mi recorrido visité el panteón municipal donde está enterrada mi madre, Pina Iñigo de González Casero (1913-1983), junto a sus padres, sus hermanos, su abuelo y dos indígenas yaquis que fueron adoptados de niños por mi bisabuelo, que vivió 90 años, y que era corresponsal del NYT en Sonora: Ricardo Johnson (1834-1924), mejor conocido como papa-cali. Se llamaban Panchita y Manuel Olivas, a quienes traté hasta mis 15 años de vida en una casa situada en las faldas del Cerro de la Campana, por la calle No Reelección. Nos decía mi segunda madre Crucita Iñigo de Robles (1909-1995), que la sola presencia de ambos hermanos que vivieron junto a ellos hasta su muerte los humanizó, les dio otra perspectiva de vida. Sobra decir que esa casa estaba llena de vida y de vidas. Había matas, flores, pájaros, muy poco dinero y una presencia de Dios en cada rincón. Era muy superior la habilidad manual de Panchita y Manuel, nacidos en las comunidades indígenas yaquis, a fines del siglo 19. Su cara y su bondad son inolvidables, no obstante las diferencias culturales, al provenir ellos de otro código genético y postal. Eso es lo que enriquece la vida.

6- Siempre me ha intrigado por qué el importantísimo capital humano --factor clave del desarrollo económico--, no se aprovecha en mayor medida en México en general y en Sonora en especial. Los gobiernos mexicanos están completamente rebasados por los problemas de una población anestesiada que crece y crece. Los (des)gobiernos son asistencialistas, pero no son promotores humanos. Mi tesis es que si no hubiera pobres no hubiera políticos. Gobiernos van, gobiernos vienen, y el estancamiento económico y social sigue, con pocos visos de mejorar. ¿Qué puede hacerse? El sonorense no gusta de pagar impuestos, porque sabe que no se hace un buen uso de esos dineros. El sonorense de polendas y también el clase mediero es apostador y especulador, no es inversionista de largo plazo ni tiene cultura industrial. La meca del sonorense no es el DF, son Las Vegas. Como todos los estados norteños, Sonora está bajo dos grandes influencias: los cercanos EEUU y el lejano DF. ¿De dónde nace el espíritu especulador, jugador y apostador del sonorense? No lo sé. A lo mejor fue de los chinos, antes de que los corriera Calles. Sonora parece haber perdido la brújula desde los llamados gobiernos revolucionarios.Los caudillos sonorenses no supieron crear nuevos paradigmas culturales. Quienes arriesgan hoy en Sonora son los extranjeros, sean de otros países o de otras entidades.

7- Todo tiene una explicación. En México en general y en Sonora en particular se han vivido desde la revolución de 1910 puras falsedades. Se ha fomentado una dicotomía educativa entre ricos y pobres, con escuelas oficiales gratuitas para los pobres y privadas con fines de lucro para los ricos, sean o no confesionales. Pocos son los que llegan al olimpo provenientes de las escuelas oficiales. Por eso las castas sociales. No hay confianza en nada ni en nadie. En un día puede desmoronarse la paz social, como también la moneda y con ella años de ahorros y sacrificios. Por ello mientras los locales buscan ser rentistas, o tener negocios de bajo riesgo que generen rentas, siguiendo el modelo de Carlos Slim con las telefónicas, los fuereños buscan mercados para sus servicios y productos, en especial de la rama electrónica. Empiezan a instalarse en Sonora call centers y centros de búsqueda de personal experimentado para industrias de alto valor agregado de EEUU que buscan mano de obra barata y cercanía con el mercado de EEUU. Eso tiene futuro. En cambio, los intentos de crear polos de desarrollo turístico e inmobiliario como los pretendidos en Puerto Peñasco, San Carlos y Bahía Kino, son un completo fracaso. El empresario sonorense en general está descapitalizado y muy golpeado por las crisis.

8- El desafío es enorme, más ahora sin los recursos excedentes del petróleo. Es evidente, insisto, en que las necesidades de la población crecen con mayor velocidad que las posibles soluciones. Los gobernantes hartos de hacer lo que se puede y no lo que se quiere, terminan siempre llorando, frustrados, como acaba de suceder conEduardo Bours, que nunca entendió de corazón a los jodidos, la inmensa mayoría. Creyó que con cabalgatas se logran baños de pueblo. No escuchó a ningún disidente, rodeado de su corte celestial de yes mans y de sus miles de súbditos con sueldos bastante por encima de su productividad. A los gobernantes les falta cultura, lecturas e inteligencia social. Difícilmente pasarían un test psico-sociométrico que debiera ser obligatorio previo a toda elección popular. Por lo pronto, la alternancia está poniendo en jaque a unas tres mil familias que están siendo desplazadas por el nuevo gobierno panista, encabezado por un muchacho de 40 años, Guillermo Padres Elías, que luce muerto de miedo y que ya busca llenar con sus paisanos de Cananea los huesos a todos los niveles de gobierno.El resultado es que cientos de profesionales y de recién egresados de las universidades, que proliferan en Sonora, deben marchar fuera de la entidad para poder mantener a sus familias.

9- No se ve por donde pueda crecer la economía sonorense en los próximos años. La tarea es promover hasta con las uñas la inversión privada para crear empleos remuneradores. No hay otro camino, porque habrá menores recursos públicos federales. El entorno pronto será más favorable. La agricultura y la ganadería viven malos momentos con la atonía de los mercados. La minería es un puntal, pero en Cananea no pueden ponerse de acuerdo los obreros radicalizados --descendientes intelectuales de los Flores Magón--, y la empresa Minera México, dejando a la comunidad en serios aprietos económicos. Habrá que buscar nuevos y mejores caminos para in teresar a los obreros en las utilidades extraordinarias de la empresa. El publicitado Sonora Proyecta de Bours quedó a medias, no prosperó, no jaló, no convenció. Bours se dedicó a la auto-complacencia, a caminar sobre sus puntos fuertes –relaciones con el poder del centro— y descuidó sus puntos débiles, que finalmente terminaron por desquiciarlo, al no controlar su mundo emocional. El balance final de Bours no es tan malo y no refleja algunas de las bondades de su modelo operativo. El verdadero problema es que el poder termina por enloquecer a los virreycitos mexicanos. Desencadena fuerzas que no pueden controlar en las adversidades, con todo y sus signos externos de manipulación religiosa. Nadie escapa de la quemazón.

10- En síntesis, de un vistazo, y a través de preguntar y preguntar, me sensibilicé de una sociedad preocupada, bastante pesimista sobre su futuro, con un culto demasiado extendido al dinero y al poder. Es el resultado de una burocracia que crece y crece, al grado de que familias enteras de apellidos bien viven de los puestos de gobierno. Pocos quieren arriesgar en negocios nuevos, en nuevas ideas. Con las tasas de interés en los suelos los ingresos de los rentistas se han ido a pique. La experiencia ha sido clara: los que más han arriesgado son los que más han perdido. Lo importante ahora es cuidar lo poco que hay y dejar de intentar con nuevos negocios que pueden llevar a perderlo to do. Los jóvenes están en crisis existencial, todos quieren ser muy ricos, por la excesiva presión social hacia las marcas y los objetos de alto precio, y muy pocos toman conciencia de la realidad. Viven enajenados. La ciudad se segmenta por ghettos, con un sistema educativo en continua crisis --por la falta de dinero para pagar las colegiaturas--, y alejado de una posible unión de las clases sociales. Los modelos de vida austera y sobria no acaban de imponerse. El narco y el alcohol hacen presa a muchos jovencitos que se resisten a vivir con pocos ingresos. La propia demografía sigue una lógica implacable al dividir las fortunas y los negocios entre varios hijos de la siguiente generación.

11- Mi última reflexión: En la sociedad sonorense el único éxito que cuenta es el económico. Si no tienes dinero no eres nadie. Puedes ser un virtuoso de las letras, la música o las artes, un excelente profesor de la escuela oficial Ángel Arreola o de la Leona Vicario, que ayer visité, pero si no tienes dinero, nada vales para una comunidad que te mide por tus haberes y tus caudales. De esto opiné por cierto a unos jóvenes lectores de las LUPAS con quienes departí y que decidieron invitarme a hablar en Hermosillo en los próximos meses. Me pusieron una única condición: que hable sin pelos en la lengua, que sea incendiario. Se me va a dificultar, les respondí. ¿De que voy a hablarles a unos jóvenes que buscan trascender, ser, pensar, actuar, que quieren ser ellos mismos, no seguir a nadie y encontrarle sentido a sus vidas vacías?

jueves, 5 de noviembre de 2009

¡¡¡¡¡ORGULLO MEXICANO QUE VALE LA PENA DIFUNDIR!!!!!

Colaboración de Martín León.

PREMIO NOBEL DE ECOLOGIA ES MEXICANO

Pocos lo saben, pero existe un premio tipo "Nobel" de Ecología.

Este año lo ha ganado Jesús León Santos, de 42 años, un campesino indígena
mexicano que ha estado realizando, en los últimos 25 años, un excepcional
trabajo de reforestación en su región de Oaxaca, México.

El nombre de la recompensa es "Premio Ambiental Goldman"
(
www.goldmanprize.org/theprize/about_espanol).

Fue creado en 1990 por dos generosos filántropos y activistas cívicos
Estadounidenses Richard N. Goldman y su esposa Rhoda H. Goldman.

Consta de una dotación de 150.000 USD ($2,154,000 M.N.) y se entrega cada
año, en el mes de abril, en la ciudad de San Francisco, California (Estados
Unidos).

Hasta ahora ha sido otorgado a defensores del medioambiente de 72 países. En
1991, lo ganó la africana Wangari Maathai, quien luego obtuvo el Premio
Nobel de la Paz en 2004.

A Jesús León Santos se lo han dado porque, cuando tenía 18 años, decidió
cambiar el paisaje donde vivía en la Mixteca alta, la "tierra del sol".
Aquello parecía un panorama lunar: campos yermos y polvorientos,
desprovistos de arboleda, sin agua y sin frutos. Había que recorrer grandes
distancias en busca de agua y de leña. Casi todos los jóvenes emigraban para
nunca regresar, huyendo de semejantes páramos y de esa vida tan dura.

Con otros comuneros del lugar, Jesús León se fijó el objetivo de reverdecer
los campos. Y decidió recurrir a unas técnicas agrícolas precolombinas que
le enseñaron unos indígenas guatemaltecos para convertir tierras áridas en
zonas de cultivo y arboladas.

¿Cómo llevar el proyecto a cabo? Haciendo revivir una herramienta indígena
también olvidada: El tequio, el trabajo comunitario no remunerado. Reunió a
unas 400 familias de 12 municipios, creó el Centro de Desarrollo Integral
Campesino de la Mixteca (Cedicam), y juntos, con recursos económicos
limitadísimos, se lanzaron en la gran batalla contra la principal

culpable del deterioro: la erosión.

En esa región Mixteca existen más de 50.000 hectáreas que han perdido unos
cinco metros de altura de suelo desde el siglo XVI. La cría intensiva de
cabras, el sobre pastoreo y la industria de producción de cal que estableció
la Colonia deterioraron la zona. El uso del arado de hierro y la tala
intensiva de árboles para la construcción de los imponentes templos
dominicos contribuyeron definitivamente a la desertificació n.

Jesús León y sus amigos impulsaron un programa de reforestación. A pico y
pala cavaron zanjas-trincheras para retener el agua de las escasas lluvias,
sembraron árboles en pequeños viveros, trajeron abono y plantaron barreras
vivas para impedir la huida de la tierra fértil.

Todo eso favoreció la recarga del acuífero. Luego, en un esfuerzo titánico,
plantaron alrededor de cuatro millones de árboles de especies nativas,
aclimatadas al calor y sobrias en la absorción de agua.

Después se fijaron la meta de conseguir, para las comunidades indígenas y
campesinas, la soberanía alimentaria.

Desarrollaron un sistema de agricultura sostenible y orgánica, sin uso de
pesticidas, gracias al rescate y conservación de las semillas nativas del
maíz, cereal originario de esta región.

Sembrando sobre todo una variedad muy propia de la zona, el cajete, que es
de las más resistentes a la sequía.

Se planta entre febrero y marzo, que es allí la época mas seca del año, con
muy poca humedad en el suelo, pero cuando llegan las lluvias crece
rápidamente.

Al cabo de un cuarto de siglo, el milagro se ha producido.

Hoy la Mixteca alta esta restaurada. Ha vuelto a reverdecer. Han surgido
manantiales con más agua. Hay árboles y alimentos. Y la gente ya no emigra.

Actualmente, Jesús León y sus amigos luchan contra los transgénicos, y
siembran unos 200.000 árboles anuales..

Cada día hacen retroceder la línea de la desertificación.

Con la madera de los árboles se ha podido rescatar una actividad artesanal
que estaba desapareciendo: la elaboración, en talleres familiares, de yugos
de madera y utensilios de uso corriente.

Además, se han enterrado en lugares estratégicos cisternas de ferrocemento,
de más de 10.000 litros de capacidad, que también recogen el agua de lluvia
para el riego de invernaderos familiares orgánicos.

El ejemplo de Jesús León es ahora imitado por varias comunidades vecinas,
que también han creado viveros comunitarios y organizan temporalmente
plantaciones masivas.

En un mundo donde las noticias, con frecuencia, son negativas y deprimentes,
esta historia ejemplar ha pasado desapercibida.

jueves, 22 de octubre de 2009

Historias de Terror y Religión. La Fe une, las religiones dividen.


Matrimonio masivo en Gaza
450 Novios se casaron con NIÑAS menores de diez años en Gaza .

Hamas patrocinó una boda masiva para cuatrocientas cincuenta parejas. La mayoría de los novios tiene entre veinticinco y treinta años de edad; la mayoría de las novias tienen menos de diez años.



Dignatarios musulmanes incluyendo a Mahmud Zahar, un lider de Hamas, estuvieron presentes para felicitar a las parejas que participaron en esta cuidadosamente organizada celebración.
“Estamos diciéndole al mundo, y a Estados Unidos, que no pueden negarnos el gozo y la felicidad", les dijo Zahar a los novios, todos procedentes del cercano campo de refugiados de Jabalia, vestidos de trajes negros idénticos.

Cada novio recibió un regalo de 500 dólares de parte de Hamas.
Las niñas prepuberes, vestidas de blanco y profusamente maquilladas, recibieron ramos de novia.

“Estamos regalando esta boda como un presente a nuestra gente que permaneció firme de cara al sitio y la guerra" dijo en un discurso el hombre fuerte local de Hamas Ibrahim Salaf.

El Centro Internacional para la Investigación de la Mujer estima que actualmente hay 51 milliones de niñas novias en nuestro planeta, cási todas viven en países musulmanes.

Veintinueve porciento de esas niñas novias son regularmente golpeadas y abusadas por sus esposos en Egipto; veintiséis porciento reciben abusos similares en Jordania.

Cada año, tres millones de niñas musulmanas son sometidas a mutilación genital (extirpación del clítoris) de acuerdo con la UNICEF. Esta práctica no ha sido declarada ilegal en muchas partes de América.

La páctica Islamica de la pedofilia data del profeta Mahoma, que acumuló once esposas y muchas concubinas después de la muerte de su primera esposa Khadijah en el 619 D.C. Este acomodó las visitas a las casas de sus esposas alrededor de su ciclo menstrual. Su capacidad sexual parecía no tener límites. Sahih Bukari, uno de los escritos mas reverenciados del Islam relata: "El Profeta acostumbraba visitar a sus esposas durante todo el día y la noche, y eran once en total". Le pregunté a Anas: ¿Tenía el Porfeta la fuerza para hacerlo? Anas contestó: "Solíamos decir que el Profeta tenía la resistencia sexual de treinta hombres".
Cuando no estaba con sus esposas, el Profeta asistía a su harem de concubinas, incluida Reihana, su prisionera judía. Sus esposas y amantes estaban obligadas por la ley islámica a satisfacer sus necesidades sexuales a cualquier hora del día o la noche, y el Profeta se reservaba el derecho de disfrutarlas "desde la punta de la cabeza hasta la planta de los pies".
Esto podría no impresionar a los estudiantes del Reporte Kinsley, excepto para el caso de Aisha, la esposa favorita de Mahoma. Aisha era la hija de Abu Bakr, el mas cercano amigo del Profeta y su mas ferviente seguidor. Tan pronto como Mahoma puso sus ojos sobre Aisha, comenzó a fantesear de tener sexo con ella. Sin embargo, había un problema con su fantasía: Aisha, en ese momento, era una pequeña niña de cuatro o cinco años mientras que Mahoma tenía cincuenta años. A pesar de ello, el Profeta no perdió tiempo en convertir su fantasía en realidad. Cuando Aisha cumplió seis años, Mahoma le pidió a Abu Bakr la mano de su hija en matrimonio. Abu Bakr pensó que tal union sería impropia, no porque Aisha fuera una niña sino porque se consideraba a sí mismo hermano de Mahoma. El Profeta rápidamente desechó esta objeción diciendo que la union era totalmente correcta a los ojos de Allah. Abu Bakr consintió y Mahoma tomó a la pequeña niña como su nueva novia.

Cuando se casaron, Mahoma, con gran misericordia, permitió que Aisha llevara sus juguetes, incluyendo sus muñecas, a su nueva casa. El matrimonio fue consumado cuando Aisha tenía nueve años, y el Profeta cincuenta y tres años. Los tres años del período de espera no fueron ocasionados por la preocupación de Mahoma con relación a abusar sexualmente de una niña, sino por el hecho de que Aisha había contraido una enfermedad que le provocó la pérdida del cabello.


La pedofilia no solamente fue practicada por Mahoma sino también permitida por el Corán. En la discusión del período de espera para determinar si una esposa esta embarazada antes del divorcio, el texto sagrado dice: "Si tienes duda con relación a alguna de tus esposas que ha dejado de menstruar, sábete que el periodo de espera será de tres meses. El mismo plazo es aplicable a aquellas que todavía no hayan menstruado. Los
que piensan que los musulmanes modernos han abandonado estas reglas, debieran estudiar las fotos y los videos que acompañan este artículo, y recordar las palabras del Ayatollah Khomeini, el mas famoso clerigo Islamico del siglo veinte:
"Un hombre puede obtener placer sexual de un niña tan joven como una bebé. Sin embargo no la penetrará; sodomizar a la niña si se puede. Si el hombre penetra y daña a la niña, entonces deberá hacerse reponsable de su subsistencia para toda su vida. Esta niña, sin embargo, no contará como una de sus cuatro esposas permanentes. Este hombre no será elegible entonces para casarse con la hermana de la niña. . . . Es mejor para una niña ya estar casada y en la casa de su marido en la etapa en empezaría a menstruar, en vez de estar en la casa de su padre. Cualquier padre que case a su hija así de joven, tendrá un lugar permanente en el cielo."

Finalmente para la visión occidental resulta demasiado sórdido y deshumanizado, sin embargo la contra parte también percibe el terror de los crímenes de occidente, la reflexión queda y la máxima china de la verdad surte efecto, son 3 los caminos de la verdad: Tu verdad, mi verdad y lo que es.


miércoles, 14 de octubre de 2009

Los olvidados del Nobel

Ni Mendeleyev ni Gandhi ni Tolstói recibieron el premio - La selección implica a 6.000 expertos, y la Academia prefiere omisión a escándalo

Por El Pais

Tampoco lo recibió Dmitri Mendeleyev, cuya tabla periódica decora las escuelas de todo el mundo; ni Oswald Avery, que demostró que el ADN es la molécula portadora de la información genética; ni Lise Meitner, descubridora de la fisión nuclear; ni Julius Lilienfeld, creador del transistor; ni George Zweig, codescubridor de los quarks. Es sólo el arranque de una larga lista de ilustres no premiados nunca con un Nobel de ciencias.

Y fuera de las ciencias es peor aún. El pacifista más célebre del siglo XX, Mahatma Gandhi, no recibió el Nobel de la paz, a diferencia de Henry Kissinger o Yasser Arafat. Y el de literatura ha tenido que afinar realmente su puntería para no recaer en León Tolstói, Anton Chejov, Franz Kafka, Marcel Proust, James Joyce, Henry James, Vladimir Nabokov, Graham Greene o Jorge Luis Borges, por citar sólo a los muertos.

El Nobel, con todo, sigue siendo el premio más prestigioso que puede recibir un intelectual en este planeta. Y su prestigio no se debe a la tradición -¿por qué tendría el mundo que respetar una tradición sueca?-, sino a su exhaustivo mecanismo de selección. Los premios que hemos conocido esta semana son el resultado de un año de investigación sobre los candidatos.

La Real Academia Sueca de Ciencias (que concede los premios de física, química y economía), el Instituto Karolinska (medicina), la Academia Sueca (literatura) y el Comité Nobel Noruego (paz) invitaron en octubre del año pasado -como hacen cada otoño- a 6.000 expertos de todo el mundo a presentar las nominaciones (nunca de sí mismos).

Eso son unos 1.000 expertos por premio, entre ellos, los anteriores premios Nobel de cada área, y el resultado suelen ser 100 o 200 nominaciones en total. Los seis comités Nobel, uno por premio, empezaron en febrero a seleccionar esas nominaciones, y sólo han acabado hace un par de semanas. Durante este proceso consultan a muchos expertos externos, y de ahí suelen venir los rumores sobre la identidad de los premiados, por lo general escasos y poco fiables.

Una selección de este tipo garantiza que todos los premiados merecen serlo -en ciencia ha habido pocas concesiones controvertidas-, pero no que todos los merecedores sean premiados. Es lógico por lo tanto que la mayoría de las decisiones polémicas de la Academia lo hayan sido sobre todo por ausencia. O por tardanza, que sólo difiere de la ausencia en la longevidad del candidato. Pero lo cierto es que cada caso es un mundo.

Una clase minoritaria de no-premiados son los que el físico británico John Gribbin llama los visionarios. Son "más importantes que los premios Nobel", según Gribbin. El paradigma es el mismo Gamow citado en el primer párrafo. Su influencia en la ciencia es incalculable, aunque también en el sentido literal: que no puede calcularse. Son ideas, avistamientos, pautas. Su alcance se debe a cómo han influido en otros científicos, y el Nobel suele ser para éstos.

Gamow nació en Odesa cuando era parte del Imperio Ruso, y estudió física en San Petersburgo cuando se llamaba Leningrado, pero trabajó toda su vida en Gotinga, Copenhague, Cambridge y Boulder (Colorado, EE UU). En 1948 propuso con Ralph Alpher la teoría del Big Bang. Otros físicos habían especulado antes con la idea, pero fue el artículo de Alpher y Gamow el que permitió demostrar el Big Bang 15 años después.

Como Alpher y Gamow parece alfa y gama, Gamow no pudo resistirse a buscar una beta para redondear el artículo. La encontró pronto en uno de los grandes físicos teóricos del siglo XX, Hans Bethe, a quien persuadió de firmar el trabajo pese a su nula contribución. El histórico artículo The origin of chemical elements salió así firmado por Alpher, Bethe y Gamow, a satisfacción de este último. Bethe, al menos, sí recibió el Nobel, aunque por otra cosa.

James Watson y Francis Crick descubrieron la doble hélice del ADN en 1953. Poco después de haber publicado el hallazgo en Nature recibieron una carta de Gamow, a quien no conocían de nada. El físico proponía allí el primer modelo de un código genético: un lenguaje que traducía el orden lineal de las letras del ADN -recién descubierto por los receptores de la carta- en otro tipo de secuencia: la hilera de aminoácidos que constituye las proteínas. Su modelo concreto era incorrecto, pero el concepto de código genético resultó capital.

Thomas Edison patentó 1.093 inventos, entre ellos el fonógrafo, el altavoz y el micrófono del teléfono, las piezas clave del cinematógrafo, el primer generador eficaz y un modelo de ferrocarril eléctrico. Y la bombilla, por supuesto. Entretanto, su colega Nikola Tesla ideaba las dinamos de corriente alterna, la transmisión de la energía eléctrica y la bobina de inducción, que le permitió adelantarse a Marconi en la patente de la radio. Edison y Tesla fueron nominados al Nobel en 1915, pero la Academia los descartó por una razón de peso: no se podían ni ver el uno al otro. Marconi había recibido el galardón seis años antes.

Durante la primera mitad del siglo, los experimentos en aceleradores descubrieron tantas partículas subatómicas que los físicos las llamaban "el zoo": protones, neutrones, rho, delta, sigma, xi, kaones, antikaones, piones, cientos de partículas elementales. En 1964, Murray Gell-Mann y George Zwieg se dieron cuenta de que podían explicarlas como distintas combinaciones de sólo tres partículas aún más elementales: los quarks. Gell-Mann, que fue quien les puso ese nombre, fue el único de los dos que recibió el premio Nobel. Zwieg los había llamado "ases".

El mayor descubrimiento de la biología del siglo XX, la doble hélice del ADN -la clave de la herencia-, no hubiera sido posible sin un dato previo esencial: que el ADN es el material hereditario. Fue Oswald Avery quien lo demostró en 1944, y contra todo pronóstico, porque casi todos los científicos pensaban lo contrario hasta entonces (y la mayoría siguió pensándolo aún después).

La razón de que Avery no recibiera el galardón ha sido un misterio durante 50 años, el tiempo que tarda la comisión Nobel en hacer públicas sus deliberaciones. Hoy se sabe que el químico sueco Einar Hammarsten bloqueó su candidatura, y que siguió haciéndolo incluso después de que Watson y Crick descubrieran la doble hélice en 1953. Hammarsten creía que la información genética estaba en las proteínas, y su convicción era impermeable a los datos.

Barbara McClintock descubrió los transposones -genes que saltan de un lugar a otro del genoma- en 1948 con una serie impecable de experimentos en el maíz. No sólo demostró su existencia, sino también que suelen alterar la actividad de los genes que tienen al lado, y percibió que debían ser muy importantes en el desarrollo y la evolución. McClintok ya estaba reconocida para entonces como una de las genetistas más brillantes del mundo, pero sus resultados fueron recibidos con escepticismo por muchos científicos, e ignorados por muchos otros.

El resultado fue que McClintock recibió el Nobel, pero 35 años después, cuando ella había cumplido 81. Al menos pudo vengarse en la cena protocolaria de Estocolmo con estas palabras: "Debo admitir que al principio me sentí sorprendida, y después confundida. Nadie me invitaba a dar clases o seminarios, ni a intervenir en comités o tribunales académicos. Pero ese largo intervalo resultó ser una delicia. Me dio una completa libertad para seguir investigando por puro placer y sin interrupciones".

Einstein ganó el premio Nobel en 1921 por su explicación del efecto fotoeléctrico, uno de los artículos clave que publicó en su annus mirabilis de 1905. Esto implica que su teoría de la relatividad, uno de los dos pilares de la física actual junto a la mecánica cuántica, es otro de los grandes olvidados de la Academia, aunque su autor no lo sea. Y la razón tiene esta vez algo de paradójico.

Einstein formuló la relatividad, también en 1905, para responder a la pregunta: ¿qué ocurriría si una persona corriera tan deprisa que lograra alcanzar a una onda de luz? La persona vería una onda de luz que está quieta, como parece quieto un tren que se mueve en paralelo al nuestro. Pero la velocidad de la luz es una ley fundamental de la naturaleza, y por tanto no puede parecerle quieta a nadie.

La solución de Einstein fue aceptar los hechos y derivar sus consecuencias lógicas, por extrañas que pareciesen. La velocidad no es más que el espacio partido por el tiempo. Si la velocidad de la luz tiene que ser constante aunque corras tanto como ella, es que el tiempo y el espacio no pueden serlo. Esta teoría de 1905 se llama relatividad especial, y una de sus consecuencias directas es la célebre ecuación E=mc2, que reveló que la masa (m) y la energía (E) son dos caras de la misma moneda, y que una ínfima cantidad de masa puede convertirse en una gran cantidad de energía al multiplicarse por el cuadrado de la velocidad de la luz (c), que es un número enorme. Es el fundamento de la energía nuclear y de la bomba atómica. También del brillo de las estrellas.

Einstein fue nominado por esta teoría varias veces desde 1910, pero la Academia prefirió esperar a que los experimentos despejaran las dudas. Eso ocurrió en 1915, pero para entonces Einstein ya había desarrollado la relatividad general, la teoría de la gravitación que corrigió a Newton. Y ésta era más chocante aún que la relatividad especial, por lo que Estocolmo se volvió a echar atrás. De modo que el físico fue, en cierto modo, víctima de su propio éxito. Sin embargo, éste es un asunto sobre el que los científicos sólo albergan una duda: si Einstein mereció otros dos premios Nobel, o si más bien fueron tres.

Alfred Nobel, el inventor de los premios -y de la dinamita-, dejó escrito en su testamento que el galardón de literatura se concediera a escritores de "tendencia idealista". El comité se tomó la frase a la tremenda en los primeros tiempos, y la adujo para rechazar las candidaturas de Tolstói, Twain, Ibsen y Zola. Cuando se relajó la norma ya estaban todos muertos.

Karel Capek, el gran escritor checo de la primera mitad del siglo XX -e introductor de la palabra robot-, suscitó las dudas del comité Nobel por sus obras antinazis de los años treinta. A los académicos les parecían demasiado insultantes para el Gobierno alemán. De todos modos quisieron dar una oportunidad a Capek, de cuyos méritos literarios no dudaban, y le pidieron que presentara alguna obra menos controvertida. "Gracias por la intención", respondió Capek, "pero ya escribí mi tesis doctoral". Se quedó sin premio, como es natural.

El caso de 1974 en literatura es poco representativo, pero aún menos eludible. Vladímir Nabokov, Graham Greene y Saul Bellow fueron rechazados ese año para otorgar el premio a Eyvind Johnson (Retorno a Ítaca) y Harry Martinson (Ortigas en flor), dos escritores bastante conocidos en Suecia, entre otras cosas por ser miembros de la Academia Sueca.

No está claro cuánto podrán resistir los Nobel con su esquema actual. Los matemáticos y los paleontólogos siempre se han quejado de que no haya un Nobel para sus disciplinas, pero la lista de agraviados puede crecer pronto hasta límites insoportables. Porque tampoco hay un Nobel de computación, ni de nuevos materiales, ni de nanotecnología ni de climatología. Ni de cine, que se lo podrían haber dado a Ingmar Bergman sin hacer el ridículo.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Hablando de discursos y de ruptura de paradigmas

Esta pieza de oratoria definitivamente escribió un legado para la sociedad latinoamericana.

Palabras del presidente Óscar Arias en la Cumbre de las Américas

Trinidad y Tobago 18 de abril del 2009

Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños y latinoamericanos se reúnen con el presidente de los Estados Unidos de América, es para pedirle cosas o para reclamarle cosas.

Casi siempre, es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros.

No creo que eso sea del todo justo.

No podemos olvidar que América Latina tuvo universidades antes de que Estados Unidos creara Harvard y William & Mary, que son las primeras universidades de ese país.

No podemos olvidar que en este continente, como en el mundo entero, por lo menos hasta 1750 todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres.

Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra, otros países se montan en ese vagón: Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda… y así la Revolución Industrial pasó por América Latina como un cometa, y no nos dimos cuenta.

Ciertamente perdimos la oportunidad.

También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir “una Ciudad sobre una Colina”, una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos.

Hace 50 años, México era más rico que Portugal.

En 1950, un país como Brasil tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur..

Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur, y hoy Singapur –en cuestión de 35 ó 40 años– es un país con $40.000 de ingreso anual por habitante.

Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos.

¿Qué hicimos mal? .... No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal.

Para comenzar, tenemos una escolaridad de 7 años. Esa es la escolaridad promedio de América Latina y no es el caso de la mayoría de los países asiáticos.

Ciertamente no es el caso de países como Estados Unidos y Canadá, con la mejor educación del mundo, similar a la de los europeos.

De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países solo uno termina esa secundaria.

Hay países que tienen una mortalidad infantil de 50 niños por cada mil, cuando el promedio en los países asiáticos más avanzados es de 8, 9 ó 10.

Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestros países.

Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos.

En 1950, cada ciudadano norteamericano era cuatro veces más rico que un ciudadano latinoamericano.

Hoy en día, un ciudadano norteamericano es 10, 15 ó 20 veces más rico que un latinoamericano.

Eso no es culpa de Estados Unidos, es culpa nuestra.

En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, es un sistema de valores equivocado.

Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo –en un planeta que tiene 2.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día– y que gaste 13 veces más ($1.300.000.000.000) en armas y soldados.

Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados.

Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro?

El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.

Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta.

Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió.

Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los académicos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo.... lamentablemente, coincido con ellos.

Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los “ismos” (¿cuál es el mejor? capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo...), los asiáticos encontraron un “ismo” muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo.

Para solo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que lo habían acompañado en la Larga Marcha: “Bueno, la verdad, queridos camaradas, es que mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo único que me interesa es que cace ratones”.

Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que “ la verdad es que enriquecerse es glorioso.

Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás.

La buena noticia es que esto lo logró Deng Xioping cuando tenía 74 años.

Viendo alrededor, queridos Presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los 74 años.

Por eso solo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer.

Muchas gracias.

Oscar Arias

Presidente Costa Rica

Cumbre de las Amèrcias