El error del mormon Benjamin Lebaron en Chihuahua, fue ser productivo en un país de corruptos y sin estado de derecho, cuando los gustos y placeres de los magnates políticos e influyentes de México, esta asociado a los carros lujosos, yates, vinos, mujeres caras, apartamentos, casas, tranzas y demás banalidades propias de época, sabiamente impulsadas por las televisoras y los medios pagados por el status quo, estas personas de características disímbolas de la cultura mexicana, se enfrentaron al flagelo de la delincuencia local, y ante la incapacidad del estado mexicano, de controlar a estos hampones que sin intentar justificarlos, son subproductos de la misma sociedad en decadencia que los ha formado para enseguida perder el control de los mismos, ubicando a la sociedad en medio de fuerzas antagónicas.
Que sucederá con este país en el corto y mediano plazo, nadie lo sabe, pero espero que el colectivo social sea capaz de aportar algo a la imbecilidad de los que lo dirigen pensando en el bienestar de las futuras generaciones.
El pueblo hablo en las urnas, es importante ahora que los políticos y demás rémoras del sistema sepan leer el mensaje que se les envío, en caso contrario la sociedad misma se los hará entender.
Horas antes de ser asesinado, Benjamín Le Baron trabajó en la organización del sistema de autodefensa basado en la creación de una policía comunitaria, y analizó con otros miembros de la comunidad mormona la ley de protección a testigos y la propuesta de ley de extinción de dominio, herramientas con las cuales los habitantes de esa región planeaban hacer frente a los grupos criminales que operan en la zona, dijo Julián Le Baron, hermano del líder asesinado.
jueves, 9 de julio de 2009
viernes, 3 de julio de 2009
VOX POPULI
Votar o no Votar. Alejandro Ramírez
Mientras no haya una verdadera representatividad de la ciudadanía en la toma de decisiones de gobierno, no existe la democracia, votas y te vas, mientras no existan figuras democráticas como la revocación del mandato, la consulta ciudadana, mediante referéndum u otra similar, mientras continúe la partidocracia, mientras ofendan al pueblo de México permitiendo que el ejercito salga de sus cuarteles y haga labores de civiles, mientras el gobierno no incluya en sus candidatos a personas honorables y que tengan un prestigio en la sociedad por su comportamiento y labor social, ya que existe muchos hombres y mujeres que hacen más obras que el gobierno como por ejemplo en los grupos de asistencia social, etc. El voto tiene varias facetas de valor, uno de aceptación de los partidos y el otro de manifestación de una inconformidad que cada día es mayor por lo insulso de los jefes parlamentarios y dirigentes de partidos o de mafias enquistadas en el presupuesto federal.
Fraude. mikygar
En México, un país corrupto por naturaleza, el gobierno controla al ife, trife y todas las dependencias que deberían regular una elección. Cuando solo se atrevieron a darle el triunfo al chapelen (Espino dixi) por 0.56 puntos significa que perdió por lo menos entre 7 y 10 puntos abajo. Si hubiera perdido por menos le habrían dado el triunfo con 2 o mas puntos de ventaja. En lo personal voy a votar a lo que no huela a PRI, PAN y chuchos, así sea el diablo, pues creo que es menos nocivo que estos partidos. Espero que las buenas conciencias (esos que van a misa y después abusan del obrero, los niños, las mujeres, los ancianos, todo en n nombre de dios) no se asusten.
LA ANULACIÓN NO ES EL FIN. Atra Ata
Un medio para abrir una puerta más, en la búsqueda de cambio por un nuevo régimen, una nueva relación estado-sociedad. La anulación sirve para un propósito que no hay que desvalorizar: escucharnos, hacernos explícita esa voluntad por un cambio general en el funcionamiento de todo el estado. La Anulación pone en evidencia al IFE, no es todo lo que repudiamos pero es un órgano de legalización de una farsa. Si la anulación es más alta que la diferencia de los dos partidos más votados se tiene que realizar nuevo escrutinio (Art 295-1-d II del COFIPE) la rebatinga entre partidos y de partidos con el IFE ayudará a hacer más pública y evidente la farsa. Si ya todos sabemos que es una farsa lo que podemos hacer es usarla para hacerla más evidente y además corear el repudio. Que el Gobierno se reirá eso sí ya está en duda. QUE LA OLIGARQUÍA Y BENEFICIARIOS SE DEFENDERÁN COMO PERROS: QUE SE DESTAPE DE UNA VEZ Y PARA Y PARA HACERLE FRENTE, NO ES CUESTIÓN DE PARTIDOS, ES DE TODA LA SOCIEDAD.
Mientras no haya una verdadera representatividad de la ciudadanía en la toma de decisiones de gobierno, no existe la democracia, votas y te vas, mientras no existan figuras democráticas como la revocación del mandato, la consulta ciudadana, mediante referéndum u otra similar, mientras continúe la partidocracia, mientras ofendan al pueblo de México permitiendo que el ejercito salga de sus cuarteles y haga labores de civiles, mientras el gobierno no incluya en sus candidatos a personas honorables y que tengan un prestigio en la sociedad por su comportamiento y labor social, ya que existe muchos hombres y mujeres que hacen más obras que el gobierno como por ejemplo en los grupos de asistencia social, etc. El voto tiene varias facetas de valor, uno de aceptación de los partidos y el otro de manifestación de una inconformidad que cada día es mayor por lo insulso de los jefes parlamentarios y dirigentes de partidos o de mafias enquistadas en el presupuesto federal.
Fraude. mikygar
En México, un país corrupto por naturaleza, el gobierno controla al ife, trife y todas las dependencias que deberían regular una elección. Cuando solo se atrevieron a darle el triunfo al chapelen (Espino dixi) por 0.56 puntos significa que perdió por lo menos entre 7 y 10 puntos abajo. Si hubiera perdido por menos le habrían dado el triunfo con 2 o mas puntos de ventaja. En lo personal voy a votar a lo que no huela a PRI, PAN y chuchos, así sea el diablo, pues creo que es menos nocivo que estos partidos. Espero que las buenas conciencias (esos que van a misa y después abusan del obrero, los niños, las mujeres, los ancianos, todo en n nombre de dios) no se asusten.
LA ANULACIÓN NO ES EL FIN. Atra Ata
Un medio para abrir una puerta más, en la búsqueda de cambio por un nuevo régimen, una nueva relación estado-sociedad. La anulación sirve para un propósito que no hay que desvalorizar: escucharnos, hacernos explícita esa voluntad por un cambio general en el funcionamiento de todo el estado. La Anulación pone en evidencia al IFE, no es todo lo que repudiamos pero es un órgano de legalización de una farsa. Si la anulación es más alta que la diferencia de los dos partidos más votados se tiene que realizar nuevo escrutinio (Art 295-1-d II del COFIPE) la rebatinga entre partidos y de partidos con el IFE ayudará a hacer más pública y evidente la farsa. Si ya todos sabemos que es una farsa lo que podemos hacer es usarla para hacerla más evidente y además corear el repudio. Que el Gobierno se reirá eso sí ya está en duda. QUE LA OLIGARQUÍA Y BENEFICIARIOS SE DEFENDERÁN COMO PERROS: QUE SE DESTAPE DE UNA VEZ Y PARA Y PARA HACERLE FRENTE, NO ES CUESTIÓN DE PARTIDOS, ES DE TODA LA SOCIEDAD.
jueves, 2 de julio de 2009
ASTILLAS de la columna de Julio Hernández López
Luis Medina Martínez comparte las palabras del profesor James Petras sobre las implicaciones de Estados Unidos en el golpe hondureño (www.piensachile.com/content/view/5668/1/): “... la política de Obama es mucho más sutil que en el pasado. Diplomáticamente han condenado la situación de violencia (...) Pero uno sabe que lo que dicen en público, en foros donde no tienen alternativa, es una cosa, y lo que hacen a partir de sus contactos y vínculos en Honduras es otra cosa (...) yo no tengo ninguna duda de que con la presencia norteamericana, la presencia militar profunda en Honduras, no hay ninguna posibilidad de que este golpe ocurra sin la presencia y complicidad de los Estados Unidos (...) Uno no puede imaginar un gobierno más subordinado al Pentágono que los militares de Honduras (...) no se puede imaginar que el Ministerio de Defensa de Honduras pueda actuar sin la complicidad activa de los Estados Unidos”... El doctor Rigoberto Longoria propone: “Uno: Que los voceros de lo que queda de la presidencia de México saquen una estadística de los empleos creados en estos últimos tres años, junto con lo gastado en seguridad para el espurio, y el número de asesinatos en el país. Ahí se podrán dar cuenta claramente de lo que están haciendo. Dos: que se construya un espuriomóvil para disminuir el gasto en seguridad de Calderón; nos saldría mucho más barato y él, así como se cree presidente, se podría sentir Papa. Y, tres: Que en vez de realizar elecciones de diputados y senadores se realice una gran rifa nacional de estos puestos. Aseguro que todo el país estaría más pendiente de este sorteo, y algunos saldríamos de pobres y se ahorraría el dinero que desperdician en las campañas (sólo habría qué darle alguna indemnización a Televisa)”... Ebrard ha comenzado temprano la lucha por más recursos para el Distrito Federal en el presupuesto de 2010. “Ya estuvo suave”, fue la frase escogida para contrastar el que, según sus cuentas, la capital del país aporte a las finanzas nacionales mucho más de lo que le es devuelto... Y, mientras Calderón propone desde Panamá un frente continental contra la delincuencia organizada (¡gulp!), es decir, una prolongación por tierras americanas del Mexiquín de la “guerra” contra el narcotráfico, ¡hasta mañana, con el caso de la guardería ABC celosamente guardado por el felipismo para dar un golpe efectista antes de la hora de las urnas!
miércoles, 1 de julio de 2009
PADRE RICO-PADRE POBRE. Robert Kiyosaki
Y los paradigmas continúan rompiéndose.....
El siguiente es el principio de un texto de Kiyosaki, en donde se cuestionan los modelos académicos para enfrentar la sociedad moderna.
"Más allá de que vaya o no a la universidad, yo voy a ser rico", replicó.
"Si no completas tus estudios universitarios, no podrás conseguir un buen empleo", respondí con una ligera sensación de pánico y preocupación maternal. "Y sin un buen empleo, ¿cómo planeas hacerte rico?"
Mi hijo rió desdeñoso y sacudió su cabeza lentamente con cierto aburrimiento. Anteriormente, ya habíamos sostenido muchas veces esta conversación. El bajó la cabeza y puso sus ojos en blanco. Mis palabras de sabiduría materna estaban cayendo en oídos sordos una vez más.
Si bien era inteligente y determinado, siempre había sido un joven educado y respetuoso.
"Mami" empezó. Había llegado mi turno de recibir una lección. "¡Ponte al día! Mira a tu alrededor; las personas más ricas no se hicieron ricas a causa de su educación. Mira a Michael Jordan, o Madonna. Incluso Bill Gates, que abandonó la universidad de Harvard, y fundó Microsoft; él es hoy uno de los hombres más ricos de los Estados Unidos, y está aún en sus 30 años. Hay un lanzador de baseball que gana más de 4 millones de dólares al año aunque su coeficiente mental ha sido etiquetado como `dudoso'“.
Hubo un largo silencio entre los dos. Caí en la cuenta de que le estaba dando a mi hijo el mismo consejo que me habían dado mis padres. El mundo a nuestro alrededor había cambiado, pero el consejo no.
Acceder a una buena educación y lograr calificaciones altas ya no asegura el éxito, y nadie parece haberlo notado, excepto nuestros hijos.
"Mami" continuó, "no quiero trabajar tan arduamente como tú y papá lo hacen.
Ustedes ganan mucho dinero, y vivimos en una casa enorme, repleta de ‘juguetes’. Si sigo tu consejo, acabaré igual que tú, trabajando más y más, tan sólo para pagar más impuestos y acabar endeudado. Ya no existe la seguridad de un empleo; ya he oído todo acerca de reducciones y reajustes empresariales. También sé que los graduados universitarios hoy en día ganan menos de lo que ganabas tú cuando te graduaste. Mira a los doctores. No están ni cerca de ganar tanto dinero como ganaban antes. Sé que no puedo confiar en el Sistema de Seguridad Social o las pensiones de una compañía para mi jubilación. Necesito nuevas respuestas”.
Tenía razón. El necesitaba nuevas respuestas, y yo también. Los consejos de mis padres pueden haber funcionado con personas nacidas antes de 1965, pero pueden resultar desastrosos para aquellos nacidos en este mundo rápidamente cambiante. Ya no le puedo decir simplemente a mis hijos: "Ve a la universidad, obtén buenas calificaciones, y busca un trabajo seguro y permanente."
Descubrí que tenía que buscar nuevas formas para guiar la educación de mis hijos.
Tanto como madre o como contadora, he estado preocupada por la falta de educación financiera que reciben nuestros hijos en los colegios. Muchos jóvenes de hoy en día tienen tarjetas de crédito antes de terminar el ciclo superior -aunque jamás hayan asistido a un curso sobre el dinero, o cómo invertirlo- y quedan solos para comprender cómo funcionan los intereses compuestos en las tarjetas de crédito. Puesto de forma simple, sin alfabetización financiera y el conocimiento de cómo funciona el dinero, ellos no están preparados para enfrentar el mundo que los aguarda, un mundo en el cual se enfatiza el gastar antes que el ahorrar.
Cuando mi hijo mayor, siendo estudiante de primer año, volvió totalmente endeudado con su tarjeta de crédito, no sólo le ayudé a destruir esa tarjeta, sino que me puse a buscar un programa que me pudiera ayudar a educar a mis hijos en temas financieros.
Un día durante el año pasado, mi esposo me llamó desde su oficina. "Tengo alguien que creo deberías conocer", dijo. "Su nombre es Robert Kiyosaki. Es hombre de negocios e inversor, y está aquí solicitando patentar un producto educacional. Creo que se trata de lo que has estado buscando."
Justo lo que estaba buscando.
Disponible en formato electrónico, con otros títulos del mismo autor.
El siguiente es el principio de un texto de Kiyosaki, en donde se cuestionan los modelos académicos para enfrentar la sociedad moderna.
"Más allá de que vaya o no a la universidad, yo voy a ser rico", replicó.
"Si no completas tus estudios universitarios, no podrás conseguir un buen empleo", respondí con una ligera sensación de pánico y preocupación maternal. "Y sin un buen empleo, ¿cómo planeas hacerte rico?"
Mi hijo rió desdeñoso y sacudió su cabeza lentamente con cierto aburrimiento. Anteriormente, ya habíamos sostenido muchas veces esta conversación. El bajó la cabeza y puso sus ojos en blanco. Mis palabras de sabiduría materna estaban cayendo en oídos sordos una vez más.
Si bien era inteligente y determinado, siempre había sido un joven educado y respetuoso.
"Mami" empezó. Había llegado mi turno de recibir una lección. "¡Ponte al día! Mira a tu alrededor; las personas más ricas no se hicieron ricas a causa de su educación. Mira a Michael Jordan, o Madonna. Incluso Bill Gates, que abandonó la universidad de Harvard, y fundó Microsoft; él es hoy uno de los hombres más ricos de los Estados Unidos, y está aún en sus 30 años. Hay un lanzador de baseball que gana más de 4 millones de dólares al año aunque su coeficiente mental ha sido etiquetado como `dudoso'“.
Hubo un largo silencio entre los dos. Caí en la cuenta de que le estaba dando a mi hijo el mismo consejo que me habían dado mis padres. El mundo a nuestro alrededor había cambiado, pero el consejo no.
Acceder a una buena educación y lograr calificaciones altas ya no asegura el éxito, y nadie parece haberlo notado, excepto nuestros hijos.
"Mami" continuó, "no quiero trabajar tan arduamente como tú y papá lo hacen.
Ustedes ganan mucho dinero, y vivimos en una casa enorme, repleta de ‘juguetes’. Si sigo tu consejo, acabaré igual que tú, trabajando más y más, tan sólo para pagar más impuestos y acabar endeudado. Ya no existe la seguridad de un empleo; ya he oído todo acerca de reducciones y reajustes empresariales. También sé que los graduados universitarios hoy en día ganan menos de lo que ganabas tú cuando te graduaste. Mira a los doctores. No están ni cerca de ganar tanto dinero como ganaban antes. Sé que no puedo confiar en el Sistema de Seguridad Social o las pensiones de una compañía para mi jubilación. Necesito nuevas respuestas”.
Tenía razón. El necesitaba nuevas respuestas, y yo también. Los consejos de mis padres pueden haber funcionado con personas nacidas antes de 1965, pero pueden resultar desastrosos para aquellos nacidos en este mundo rápidamente cambiante. Ya no le puedo decir simplemente a mis hijos: "Ve a la universidad, obtén buenas calificaciones, y busca un trabajo seguro y permanente."
Descubrí que tenía que buscar nuevas formas para guiar la educación de mis hijos.
Tanto como madre o como contadora, he estado preocupada por la falta de educación financiera que reciben nuestros hijos en los colegios. Muchos jóvenes de hoy en día tienen tarjetas de crédito antes de terminar el ciclo superior -aunque jamás hayan asistido a un curso sobre el dinero, o cómo invertirlo- y quedan solos para comprender cómo funcionan los intereses compuestos en las tarjetas de crédito. Puesto de forma simple, sin alfabetización financiera y el conocimiento de cómo funciona el dinero, ellos no están preparados para enfrentar el mundo que los aguarda, un mundo en el cual se enfatiza el gastar antes que el ahorrar.
Cuando mi hijo mayor, siendo estudiante de primer año, volvió totalmente endeudado con su tarjeta de crédito, no sólo le ayudé a destruir esa tarjeta, sino que me puse a buscar un programa que me pudiera ayudar a educar a mis hijos en temas financieros.
Un día durante el año pasado, mi esposo me llamó desde su oficina. "Tengo alguien que creo deberías conocer", dijo. "Su nombre es Robert Kiyosaki. Es hombre de negocios e inversor, y está aquí solicitando patentar un producto educacional. Creo que se trata de lo que has estado buscando."
Justo lo que estaba buscando.
Disponible en formato electrónico, con otros títulos del mismo autor.
martes, 30 de junio de 2009
Para hablar y escribir bien. Para que no se te sancoche el arroz
Por ahí dicen que la base de todo está en saber acitronar la cebolla y medir el agua. Si no dominas este primer paso, resulta infructuoso que pretendas cocinar sofisticados platillos de cocina internacional. Y, como diría mi abuelita: «Pues así es, mi’jito, qué se le va a hacer».
Para cocinar «bien» hay que aceptar ciertos principios inamovibles nacidos de la experiencia y que, al paso del tiempo, se han convertido en ley. Debes dar comienzo al proceso de aprendizaje y práctica de forma paulatina, y para poder sobresalir y trascender en el arte culinario, no debes saltarte —ni mucho menos franquear— los pasos que te aconsejaron seguir.
Igualitito es en la escritura.
Para escribir correctamente, primero hay que remontarnos a las primeras —y lejanas— lecciones de la primaria. Aunque nos duela el ego, para realizar un buen trabajo de redacción, es decir, «poner por escrito las cosas sucedidas, acordadas o pensadas con anterioridad» —ésta es la definición de redactar, según el DRAE—, debes regresar al sujeto-verbo-complemento, esto es, al aceite y la cebolla.
Pero, ¿cómo a mí, exitoso profesionista! , investigador calificado, doctor en ciencias futuras, con estudios en el extranjero, ganando en dólares, ingeniero en cibernética, afamado economista resolviendo crisis monetarias y financieras de alta esfera, además de exitoso y siempre inspirado publicista, me van a decir que no sé escribir?
Pues sí, si tienes que escribir artículos, presentaciones, propuestas, opiniones, textos diversos, no te sientas un verdadero inútil cuando critiquen o rechacen tus escritos, sólo trata de recordar lo que te enseñó tu maestra de español del 2º A.
Al redactar, debes mantener siempre en tu mente las reglas básicas, iniciales, primordiales y necesarias, para que las palabras colocadas en un papel tengan —primero— forma y estructura y —luego— sentido y coherencia: el sujeto, el verbo, el objeto, la concordancia, el tiempo y el modo.
Primero, está el acto de escribir en sí «dícese del acto de poner letras o signos trazados en un papel o en cualquier otra superficie—; es como una tortilla con frijoles, es el «Mi mamá me mima». Esta «práctica» se usa para dejar recaditos en el refri y, simplemente, te distingue de un analfabeta.
De ahí se pasa después a la redacción, cuando el acto mismo de escribir toma forma —una consistencia a punto de turrón— al seguir las reglas gramaticales, ortográficas, de sintaxis y todos los demás «horroro! sos pero honrosos» principios de la lengua escrita. Al dominar estas dos formas, llegas, después de mucho echar a perder, al acto de crear algo que valga la pena.
Así pues, si te ves en la imperiosa necesidad de escribir un texto, primero recuerda que nadie es tan bueno ni tiene tanta experiencia como para no detenerse un pequeñito lapso y decidir: ¿qué voy a cocinar hoy?, ¿una sopita de fideo o unos chiles en nogada? Al colocarte frente al reto del papel en blanco —metáfora del actual documento nuevo en la pantalla de la computadora—, lo que debes hacer es quitarte lo presumido, recuperar tu humildad, saber qué es lo que quieres escribir, recordar las reglas elementales de la gramática y arroparte entre los brazos de la sencillez. Un lenguaje rebuscado, absurdo, barroco, pretencioso, súperintelectual, no necesariamente te dará como resultado un buen texto, pues muchas especies y cantidades exageradas de pimienta no son sinónimo de un suculento guiso.
Mejor sigue los secretos de la cocina: sencillez, paciencia y orden.
Al escribir un artículo, un reportaje, un texto, un reporte, un curso, tu intención debe ser redactar ideas claras de una manera correcta. Y para eso, lo infalible es conocer y seguir la receta.
Al redactar —ya con esta actitud de disponibilidad—, el consejo más antiguo y que aplica a todos, es no olvidar lo que te enseñó tu miss de primaria: la puntuación. Existen «autores» que dicen: «ay, es que a mí me encantan las comas». No señor, las comas no pueden gustar o disgustar, van las que van y se acabó. Es parecido a si un cocinero dijera, «ay, es que a mí me encanta la sal, le pongo mucha sal para darle un estilo propio».
En el arte de escribir, ni las comas, ni los puntos suspensivos —ningún signo de puntuación—, ni los tiempos, ni los gerundios ¡por favor, cuida los gerundios, que son peores que el chile de árbol!—, ni los solecismos, ni los barbarismos, ni las anfibologías —aquí ya vamos como en quinto de primaria—, ni las hipérboles, ni la sintaxis, ni la ortografía, ni ninguno de estos ingredientes tan indispensables para un buen platillo escrito, se usan al libre arbitrio, o lo que es lo mismo, al gusto del cocinero. Existen reglas, y debes seguirlas. Y si bien podrías romperlas —ya que toda norma es susceptible de ello—, hay que ver qué organismo es capaz de no indigestarse con tu guisado.
No hay peor texto que aquel que, con una válida pero equivocada intención de parecer muy elaborado, abusa de las comas, de los punto y coma, de los puntos suspensivos; aunque parezca increíble, infinidad de veces los textos más «elevados» carecen totalmente de estructura en su base: la oración. Sin meternos en términos gramaticales, sin presentar tratados de lingüística desesperantemente difíciles para el individuo común, hay que aprender a respetar la oración, a preparar un arroz, por ejemplo, no metiendo comas entre sujeto y predicado.
Recuerda, pues, las bases, las recetas de Chepina, trata de pensar claro y escribirás claro, trata de tener sentido común y verás cómo logras un texto sabrosón. Por último, un gran consejo para saber si tu texto es bueno: dale una leidita en voz alta, antes de entregarlo o presentarlo. Si tu voz se traba, si tú mismo no entendiste lo ya escrito, si las frases son tan largas que tu respiración se paraliza, si ya no sabes si vas o vienes o si te parece raro, vuelve a redactar, corrígelo. Esto es, sigue probándolo hasta que a ti te convenza el sabor.
La perfección, el oficio, el buen manejo de una artesanía, se logra con el uso —y la práctica constante— de herramientas simples, inequívocas, amigablemente sencillas. Búscate tus libros de español —aquéllos con la portada de la Patria o los otros de colores— y encuentra el uso de la coma, del punto y coma, de los puntos suspensivos, la diferencia entre oración y frase y el uso correcto de los gerundios. Éste es mi consejo: que tengas siempre a la mano estas prácticas recetas durante tu próximo intento en la cocina de las letras.
Carlota Gedovius Colmenares
Para cocinar «bien» hay que aceptar ciertos principios inamovibles nacidos de la experiencia y que, al paso del tiempo, se han convertido en ley. Debes dar comienzo al proceso de aprendizaje y práctica de forma paulatina, y para poder sobresalir y trascender en el arte culinario, no debes saltarte —ni mucho menos franquear— los pasos que te aconsejaron seguir.
Igualitito es en la escritura.
Para escribir correctamente, primero hay que remontarnos a las primeras —y lejanas— lecciones de la primaria. Aunque nos duela el ego, para realizar un buen trabajo de redacción, es decir, «poner por escrito las cosas sucedidas, acordadas o pensadas con anterioridad» —ésta es la definición de redactar, según el DRAE—, debes regresar al sujeto-verbo-complemento, esto es, al aceite y la cebolla.
Pero, ¿cómo a mí, exitoso profesionista! , investigador calificado, doctor en ciencias futuras, con estudios en el extranjero, ganando en dólares, ingeniero en cibernética, afamado economista resolviendo crisis monetarias y financieras de alta esfera, además de exitoso y siempre inspirado publicista, me van a decir que no sé escribir?
Pues sí, si tienes que escribir artículos, presentaciones, propuestas, opiniones, textos diversos, no te sientas un verdadero inútil cuando critiquen o rechacen tus escritos, sólo trata de recordar lo que te enseñó tu maestra de español del 2º A.
Al redactar, debes mantener siempre en tu mente las reglas básicas, iniciales, primordiales y necesarias, para que las palabras colocadas en un papel tengan —primero— forma y estructura y —luego— sentido y coherencia: el sujeto, el verbo, el objeto, la concordancia, el tiempo y el modo.
Primero, está el acto de escribir en sí «dícese del acto de poner letras o signos trazados en un papel o en cualquier otra superficie—; es como una tortilla con frijoles, es el «Mi mamá me mima». Esta «práctica» se usa para dejar recaditos en el refri y, simplemente, te distingue de un analfabeta.
De ahí se pasa después a la redacción, cuando el acto mismo de escribir toma forma —una consistencia a punto de turrón— al seguir las reglas gramaticales, ortográficas, de sintaxis y todos los demás «horroro! sos pero honrosos» principios de la lengua escrita. Al dominar estas dos formas, llegas, después de mucho echar a perder, al acto de crear algo que valga la pena.
Así pues, si te ves en la imperiosa necesidad de escribir un texto, primero recuerda que nadie es tan bueno ni tiene tanta experiencia como para no detenerse un pequeñito lapso y decidir: ¿qué voy a cocinar hoy?, ¿una sopita de fideo o unos chiles en nogada? Al colocarte frente al reto del papel en blanco —metáfora del actual documento nuevo en la pantalla de la computadora—, lo que debes hacer es quitarte lo presumido, recuperar tu humildad, saber qué es lo que quieres escribir, recordar las reglas elementales de la gramática y arroparte entre los brazos de la sencillez. Un lenguaje rebuscado, absurdo, barroco, pretencioso, súperintelectual, no necesariamente te dará como resultado un buen texto, pues muchas especies y cantidades exageradas de pimienta no son sinónimo de un suculento guiso.
Mejor sigue los secretos de la cocina: sencillez, paciencia y orden.
Al escribir un artículo, un reportaje, un texto, un reporte, un curso, tu intención debe ser redactar ideas claras de una manera correcta. Y para eso, lo infalible es conocer y seguir la receta.
Al redactar —ya con esta actitud de disponibilidad—, el consejo más antiguo y que aplica a todos, es no olvidar lo que te enseñó tu miss de primaria: la puntuación. Existen «autores» que dicen: «ay, es que a mí me encantan las comas». No señor, las comas no pueden gustar o disgustar, van las que van y se acabó. Es parecido a si un cocinero dijera, «ay, es que a mí me encanta la sal, le pongo mucha sal para darle un estilo propio».
En el arte de escribir, ni las comas, ni los puntos suspensivos —ningún signo de puntuación—, ni los tiempos, ni los gerundios ¡por favor, cuida los gerundios, que son peores que el chile de árbol!—, ni los solecismos, ni los barbarismos, ni las anfibologías —aquí ya vamos como en quinto de primaria—, ni las hipérboles, ni la sintaxis, ni la ortografía, ni ninguno de estos ingredientes tan indispensables para un buen platillo escrito, se usan al libre arbitrio, o lo que es lo mismo, al gusto del cocinero. Existen reglas, y debes seguirlas. Y si bien podrías romperlas —ya que toda norma es susceptible de ello—, hay que ver qué organismo es capaz de no indigestarse con tu guisado.
No hay peor texto que aquel que, con una válida pero equivocada intención de parecer muy elaborado, abusa de las comas, de los punto y coma, de los puntos suspensivos; aunque parezca increíble, infinidad de veces los textos más «elevados» carecen totalmente de estructura en su base: la oración. Sin meternos en términos gramaticales, sin presentar tratados de lingüística desesperantemente difíciles para el individuo común, hay que aprender a respetar la oración, a preparar un arroz, por ejemplo, no metiendo comas entre sujeto y predicado.
Recuerda, pues, las bases, las recetas de Chepina, trata de pensar claro y escribirás claro, trata de tener sentido común y verás cómo logras un texto sabrosón. Por último, un gran consejo para saber si tu texto es bueno: dale una leidita en voz alta, antes de entregarlo o presentarlo. Si tu voz se traba, si tú mismo no entendiste lo ya escrito, si las frases son tan largas que tu respiración se paraliza, si ya no sabes si vas o vienes o si te parece raro, vuelve a redactar, corrígelo. Esto es, sigue probándolo hasta que a ti te convenza el sabor.
La perfección, el oficio, el buen manejo de una artesanía, se logra con el uso —y la práctica constante— de herramientas simples, inequívocas, amigablemente sencillas. Búscate tus libros de español —aquéllos con la portada de la Patria o los otros de colores— y encuentra el uso de la coma, del punto y coma, de los puntos suspensivos, la diferencia entre oración y frase y el uso correcto de los gerundios. Éste es mi consejo: que tengas siempre a la mano estas prácticas recetas durante tu próximo intento en la cocina de las letras.
Carlota Gedovius Colmenares
lunes, 29 de junio de 2009
Estado policíaco e inquisitorial
La ineficiencia del Estado no puede ser combatida con restricción de garantías, como permitir el acceso a domicilios por parte de corporaciones policíacas sin orden judicial, el reciente sistema de control vehicular, el padrón de usuarios de telefonía celular, el de usuarios de telefonía domestica, la credencialización del IFE, el sistema de recaudación –SAT-, que sigue?, veamos que pudiera deparar el futuro con este caudal de información en las manos inadecuadas, aquí el problema es determinar en que manos se puede dejar a resguardo este valiosísimo y delicado activo, los datos de cada uno de los habitantes de este desafortunado país.
Este modelo de estado en principio vulnera una garantía fundamental, que es la inviolabilidad del domicilio, la privacidad de datos, y en general agrede la libertad de ubicación y traslado, y potencialmente facilita el acceso a la información a personas de dudosa reputación, la propuesta es tan mala, porque sólo pueden perseguir a los delincuentes con base en sacrificar los derechos humanos y las garantías de los ciudadanos.
Ya se ha comprobado que estas estrategias no son más que el advenimiento del Estado fascista, pues con estas acciones no se acaba con la corrupción ni la incapacidad de las policías, y se crean condiciones de mayor indefensión para el ciudadano, se trata de una reforma inquisitorial y que, igual que a los tribunales de la Inquisición les servían leyes, así también le servirán a las autoridades mexicanas.
En pocas palabras, la fragmentación regional, la pobreza y la debilidad del Estado, la fractura existente entre sectores que desarrollan las fuerzas industriales del país y las masas que no poseen ningún tipo de vínculo, lealtad, pertenencia o filiación y la fisura existente entre las cámaras y los ciudadanos propician condiciones por mas desalentadoras.
El circo en el que se convirtieron las cámaras, la pugna entre facciones que defienden intereses minúsculos, sectarios y excesivamente particulares, que socava irremediablemente su razón de ser, es decir, la de amplificar la vox populi en pro de su natural labor cotidiana de modificar la realidad en favor de la nación.
Esperemos no se den las condiciones para que se constituya un arbitro armado, como el de Honduras.
Este modelo de estado en principio vulnera una garantía fundamental, que es la inviolabilidad del domicilio, la privacidad de datos, y en general agrede la libertad de ubicación y traslado, y potencialmente facilita el acceso a la información a personas de dudosa reputación, la propuesta es tan mala, porque sólo pueden perseguir a los delincuentes con base en sacrificar los derechos humanos y las garantías de los ciudadanos.
Ya se ha comprobado que estas estrategias no son más que el advenimiento del Estado fascista, pues con estas acciones no se acaba con la corrupción ni la incapacidad de las policías, y se crean condiciones de mayor indefensión para el ciudadano, se trata de una reforma inquisitorial y que, igual que a los tribunales de la Inquisición les servían leyes, así también le servirán a las autoridades mexicanas.
En pocas palabras, la fragmentación regional, la pobreza y la debilidad del Estado, la fractura existente entre sectores que desarrollan las fuerzas industriales del país y las masas que no poseen ningún tipo de vínculo, lealtad, pertenencia o filiación y la fisura existente entre las cámaras y los ciudadanos propician condiciones por mas desalentadoras.
El circo en el que se convirtieron las cámaras, la pugna entre facciones que defienden intereses minúsculos, sectarios y excesivamente particulares, que socava irremediablemente su razón de ser, es decir, la de amplificar la vox populi en pro de su natural labor cotidiana de modificar la realidad en favor de la nación.
Esperemos no se den las condiciones para que se constituya un arbitro armado, como el de Honduras.
viernes, 26 de junio de 2009
CUAL ES LA DIFERENCIA ENTRE ABSTENCION Y ANULACION DEL VOTO
Republico esta entrada, por que no llego a muchos de sus destinatarios.
Me llamó la atención este blog por que es uno de muchos en los que se manifiesta el hartazgo social, quizá, ojala, sea el inicio de un proceso de cambio en el que la sociedad participe activamente en las decisiones del país y por que no, que se cobren las facturas del pasado y se establezcan la reglas para un mejor futuro.
Abstención es avalar; es decirles que estas conforme con quien resulte ganador, que no importa quién gane.
Anulación es PRESIONAR PIDIENDO UN CAMBIO ¿PORQUE? 20 % DE LOS VOTOS NULOS HACEN NULA LA CASILLA
20 % DE LAS CASILLAS NULAS HACEN NULO EL DISTRITO
20 % DE LOS DISTRITOS NULOS HACEN NULA LA ELECCIÓN
Fórmula para obtener y/o conservar el registro ante el IFE y por lo tanto mucho dinero:
VOTOS RECIBOS POR ESE PARTIDO/VOTOS EN LAS URNAS (LOS VOTOS EN LAS URNAS SON TODOS LOS VOTOS EJERCIDOS + VOTOS NULOS) > ó = 2%
ESTE 2% ES EL MÍNIMO NECESARIO PARA OBTENER Y/O CONSERVAR EL REGISTRO ANTE EL IFE.
POR LO TANTO, SI AUMENTAMOS EL UNIVERSO DE VOTOS CONTENIDOS EN LA URNA, EL PORCENTAJE A FAVOR DE ESE PARTIDO DISMINUIRÁ. POR LO QUE SI NO ESTAMOS DE ACUERDO CON NINGUNA DE LAS PROPUESTAS O CANDIDATOS, UNA OPCIÓN QUE TENEMOS PARA DESHACERNOS DE ESOS VIVALES Y QUE SUS PARTIDOS PIERDAN EL REGISTRO, ES QUE EN LUGAR DE ABSTENERNOS, ANULEMOS EL VOTO.
SI CONSIDERAMOS QUE SE ESTIMA UN 70% DE ABSTENCIONISMO, CAMBIEMOS LA HISTORIA Y EN LUGAR DE 70% DE NO IR A VOTAR, SEAMOS 70% DE VOTOS NULOS.
QUE QUEDE CLARO, EL VOTO NULO NO ELIGE A NADIE, PERO CUENTA Y CUENTA MUCHO PORQUE BAJA EL PORCENTAJE DE PARTICIPACIÓN ECONÓMICA DE CADA PARTIDO ANTE EL IFE.
ASÍ QUE EN ESTA ELECCIÓN SI TU NO QUERÍAS IR A LA CASILLA A VOTAR, POR FLOJERA O CUALQUIER OTRA RAZÓN, PIENSA ¿QUE SERA MEJOR? DECIRLES... ESTOY CONFORME CON QUIEN RESULTE TU GANADOR Y NO ME IMPORTA QUIEN GANE, EL QUE SEA ES LO MISMO
O...
QUE LES DIGAS ¡ NO !!!,NINGUNO DE LOS QUE PONEN ME GUSTA O NINGUNO ME SATISFACE Y TE VOY A BAJAR EL SUELDO O A QUITAR EL REGISTRO.
Y SI TU AUN NO VOTAS, COMENTALO CON LOS ADULTOS CERCANOS A TI...
ESPERO QUE CUANDO SEAS MAYOR DE EDAD ESTO YA SEA DIFERENTE PARA LOS DE TU GENERACIÓN.
POR ULTIMO SI TU ERES POLÍTICO: SE QUE ESTO NO TE VA A GUSTAR PORQUE VA EN CONTRA DE TUS INTERESES Y LOS DE LOS PARTIDOS, PERO VALE LA PENA INTENTAR UN CAMBIO EN MÉXICO Y QUE LOS CIUDADANOS TENGAMOS MAS PARTICIPACIÓN EN LA POLÍTICA Y QUE USTEDES DEJEN DE SER LOS DUEÑOS Y DE MEXICO.
http://www.basta10.com/
Me llamó la atención este blog por que es uno de muchos en los que se manifiesta el hartazgo social, quizá, ojala, sea el inicio de un proceso de cambio en el que la sociedad participe activamente en las decisiones del país y por que no, que se cobren las facturas del pasado y se establezcan la reglas para un mejor futuro.
Abstención es avalar; es decirles que estas conforme con quien resulte ganador, que no importa quién gane.
Anulación es PRESIONAR PIDIENDO UN CAMBIO ¿PORQUE? 20 % DE LOS VOTOS NULOS HACEN NULA LA CASILLA
20 % DE LAS CASILLAS NULAS HACEN NULO EL DISTRITO
20 % DE LOS DISTRITOS NULOS HACEN NULA LA ELECCIÓN
Fórmula para obtener y/o conservar el registro ante el IFE y por lo tanto mucho dinero:
VOTOS RECIBOS POR ESE PARTIDO/VOTOS EN LAS URNAS (LOS VOTOS EN LAS URNAS SON TODOS LOS VOTOS EJERCIDOS + VOTOS NULOS) > ó = 2%
ESTE 2% ES EL MÍNIMO NECESARIO PARA OBTENER Y/O CONSERVAR EL REGISTRO ANTE EL IFE.
POR LO TANTO, SI AUMENTAMOS EL UNIVERSO DE VOTOS CONTENIDOS EN LA URNA, EL PORCENTAJE A FAVOR DE ESE PARTIDO DISMINUIRÁ. POR LO QUE SI NO ESTAMOS DE ACUERDO CON NINGUNA DE LAS PROPUESTAS O CANDIDATOS, UNA OPCIÓN QUE TENEMOS PARA DESHACERNOS DE ESOS VIVALES Y QUE SUS PARTIDOS PIERDAN EL REGISTRO, ES QUE EN LUGAR DE ABSTENERNOS, ANULEMOS EL VOTO.
SI CONSIDERAMOS QUE SE ESTIMA UN 70% DE ABSTENCIONISMO, CAMBIEMOS LA HISTORIA Y EN LUGAR DE 70% DE NO IR A VOTAR, SEAMOS 70% DE VOTOS NULOS.
QUE QUEDE CLARO, EL VOTO NULO NO ELIGE A NADIE, PERO CUENTA Y CUENTA MUCHO PORQUE BAJA EL PORCENTAJE DE PARTICIPACIÓN ECONÓMICA DE CADA PARTIDO ANTE EL IFE.
ASÍ QUE EN ESTA ELECCIÓN SI TU NO QUERÍAS IR A LA CASILLA A VOTAR, POR FLOJERA O CUALQUIER OTRA RAZÓN, PIENSA ¿QUE SERA MEJOR? DECIRLES... ESTOY CONFORME CON QUIEN RESULTE TU GANADOR Y NO ME IMPORTA QUIEN GANE, EL QUE SEA ES LO MISMO
O...
QUE LES DIGAS ¡ NO !!!,NINGUNO DE LOS QUE PONEN ME GUSTA O NINGUNO ME SATISFACE Y TE VOY A BAJAR EL SUELDO O A QUITAR EL REGISTRO.
Y SI TU AUN NO VOTAS, COMENTALO CON LOS ADULTOS CERCANOS A TI...
ESPERO QUE CUANDO SEAS MAYOR DE EDAD ESTO YA SEA DIFERENTE PARA LOS DE TU GENERACIÓN.
POR ULTIMO SI TU ERES POLÍTICO: SE QUE ESTO NO TE VA A GUSTAR PORQUE VA EN CONTRA DE TUS INTERESES Y LOS DE LOS PARTIDOS, PERO VALE LA PENA INTENTAR UN CAMBIO EN MÉXICO Y QUE LOS CIUDADANOS TENGAMOS MAS PARTICIPACIÓN EN LA POLÍTICA Y QUE USTEDES DEJEN DE SER LOS DUEÑOS Y DE MEXICO.
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